Estany d’Ivars. El Pla d'Urgell. Por Iolanda Sebé

Si hay un lugar en el que sentir que los cielos son infinitos ese está sin duda en las tierras de Lleida. Por la orografía plana, es una sensación muy común entre los viajeros que se acercan a los espacios de Poniente. Tanto cielo, en combinación con la diversidad paisajística de más de doce espacios naturales en diferentes comarcas, hacen de Tierras de Lleida un paraíso del turismo ornitológico.

Viaja con prismáticos y cámara porque te esperan paisajes singulares y especies de aves tan emblemáticas como el sisón común, el cernícalo primilla, el críalo europeo, el mochuelo europeo o la ganga ibérica.

1. Estany d’Ivars Vila-Sana

Estany d'Ivars. Pla d'urgell. Por Lauren Sansen

Desde una de las torres de observación vemos el abundante carrizo de la ribera. Es un síntoma de la recuperación del estanque, que fue desecado en el año 1951 para convertirlo en tierras de cultivo. Desde su recuperación en el año 2005, se ha convertido en el lago interior más grande de Cataluña, en dimensiones y diversidad biológica. Desde la misma torre, o desde alguno de los otros espacios de observación, podremos observar con un poco de paciencia al somormujo lavanco con su característico cuello largo.

Avanzando por el camino principal hasta llegar al Mirador de Cal Palau, nos sorprenderá fácilmente el vuelo de algún aguilucho lagunero que probablemente esté hibernando en el lugar. Antes de nuestro viaje, podemos concertar visitas guiadas con el Consorci Estany d’Ivars i Vila-Sana.

2. Espai Natural Protegit de l’Aiguabarreig Segre-Cinca

Ribera. Aiguabarreig del Segre i del Cinca. Segrià. Por Guillem Aguilar, Ferran Chacón

A vista de pájaro, el río Segre y Cinca se unen como si un pintor mezclara con cuidado sus pinturas. El lugar está en el sureste de Cataluña, junto a Aragón, y se trata de la confluencia fluvial más grande de la Península Ibérica. El Aiguabarreig Segre-Cinca es Espacio Natural Protegido y está integrado en la Red Natura 2000.

A poca distancia del punto de confluencia, las poblaciones de Granja de Escarpe, Seròs y Massalcoreig forman un triángulo cuya gran biodiversidad es un regalo para los sentidos, sobre todo en cuanto a las aves: según el momento del año, se puede ver más de 200 especies diferentes como la cigüeña blanca, el chorlitejo chico, la cigüeñuela común, la garza real, la garcilla cangrejera o la garceta común. Por el camino, huertos y bosques de ribera y cañizo.

3. Reserva Natural Secans i Alfès

La luz color miel de la tarde cae sobre el paisaje que observamos desde El Mas de Melons. Es el Centro de Interpretació dels Secans de la Plana de Lleida. En él puede comenzar y acabar el recorrido por la zona, uno de los enclaves naturales más desconocidos de Cataluña; pero para nada carente de interés.

Entre las comarques de les Garrigues i el Segrià, su aspecto es árido y plano, transformado durante siglos por las actividades agrícolas y ganaderas. Precisamente por ello es un marco incomparable para aproximarnos a las aves esteparias. De hecho, el Secans de la Plana de Lleida en uno de los lugares de Cataluña más apreciados por ornitólogos de todo el mundo.

En la zona del Turó, entre cultivos de cebada y otros cereales, nos espera un ave que es una verdadera joya: la bellísima carraca, que está en peligro de extinción en muchas zonas de Europa, pero que en Cataluña aún podemos llegar a observar.

4. Anglesola-Vilagrassa

Al llegar al espacio de Anglesola-Vilagrassa, nos sorprende el intenso azul del cielo en contraste con el marrón de los campos de cereales. Pequeñas construcciones agrícolas salteadas se marcan en el horizonte. Caminando desde las afueras del municipio de Anglesola, nos adentramos en un bello espacio agrícola representativo de la plana de Lleida, dominado por el cultivo cerealista extensivo y unos pocos cultivos de olivo y vid.

Esta zona de pequeñas dimensiones es una las mejores áreas de Catalunya para la reproducción y cría del aguilucho cenizo, una especie gravemente amenazada. Es fácil observarlo entre mediados de marzo y todo el mes de agosto. Por supuesto, también es importante para otras aves esteparias como la carraca o la calandria. La ruta es ideal para hacer en familia, tanto caminando como con bicicleta. Para los que quieran continuar conociendo el paisaje de Poniente, el final de esta vía se convierte en el inicio de otra ruta importante hasta Plans de Sió.

5. Granyena

Campos de cereales como una extensa alfombra, los bancales de olivos, almendros, pequeñas capas de pinos, huertos y matorrales crean el bello puzzle de este paisaje representativo de las Garrigues.

Hay que comenzar la ruta desde Montornès de Segarra. Este pequeño pueblo es un balcón de espectaculares vistas. Es un espacio especialmente interesante para la dispersión de los individuos jóvenes del águila perdicera, aunque también acoge fauna ornítica esteparia, como el aguilucho cenizo, el alcaraván, el sisón o la carraca. Por este motivo, se trata de un espacio incluido en la red Natura 2000 para la conservación de las aves. Cuando lleguemos al enclave de Els Pins de la Maresca, habrá que observar con atención, tal vez algún bello ejemplar de águila marcenca nos quiera saludar con su vuelo.

6. Tossals d’Almatret i Riba-Roja

Las colinas de Almatret aún muestran el uso minero que se le dió a la región desde antiguo. Por la estrecha carretera que va del municipio al Mirador Monument homenatge David Duaigües, nos acompañan molinos de viento, alguna que otra granja y campos de olivos. Pocos kilómetros antes, un cartel nos indica que estamos a punto de llegar a los Cerros de Almatret (Tossals d’Almatret). En el horizonte, las vistas prometen un paisaje espectacular, con el Barranco de Coll de Vaques a nuestra derecha y las colinas sobre el Ebro de fondo.

Este es el hábitat de Buitres, águila culebrera, búho real, búho real, aciano, cogullada oscura, collalba negra, curruca, rabilarga. Además del tesoro ornitológico, este enclave natural nos permite conocer testimonios de de la Guerra del Ebro y de la Guerra Civil siguiendo algunos itinerarios. Desde el embarcadero, salen excursiones en barco por el río lo que brinda maravillosas vistas como la que hay de la antigua mina del margen izquierdo.

7. Els Bessons

Borges Blanques es la capital de la comarca y puerta de entrada al Espacio Natural Protegido de Els Bessons. Desde el municipio, podemos seguir una vía de tierra que nos permite adentrarnos al paisaje típico de las Garrigues, con gran cantidad de olivos y viñas. Hasta llegar a la Punta del Bessons, disfrutaremos de una excursión de cerca de dos horas con una suave pendiente de ascenso. Las vistas bien lo valen. Por el camino, águilas perdiceras y otras rapaces que tienen en este espacio su área de alimentación. Entre las aves de tipo estepario es fácil observar la carraca y el alcaraván. Después de la excursión, volviendo a Les Borges Blanques podremos probar y comprar el aceite con D.O. Les Garrigues y entretenernos en las distintas poblaciones de la comarca.

8. Els plans de Sió

Camp d'aviació dels Plans de Sió. Ruta de la reraguarda. La Segarra. Por Lauren Sansen

Extensas llanuras cerealistas, masías y pequeños pueblos de vida tranquila salpicando la extensión geográfica; así podemos describir el Espacio Natural de Els Plans de Sió, que ocupa parte de las comarcas de la Segarra, Urgell y una pequeña parte de la Noguera. El Espacio Natural de Els Plans de Sió es la mayor de las Zonas de Especial Protección para las Aves de la Plana de Lleida.

Es un paisaje que cambia con cada estación: la melancólica belleza de la niebla en invierno, el verde saturado de los campos y el rojo de las amapolas de la primavera, el ocre de las espigas durante la época de siega. En el extenso enclave natural podemos encontrar castillos que son testimonio del pasado medieval de la zona, como el de Montcortés y Aranyó o el de Concabella, desde cuya torre tendremos a nuestro alcance el horizonte de Els Plans de Sió, leyendas como la de Els Pallers de Pedra, humedales de la Font de Queralt o pequeños bosques de encinas donde ver al aguilucho cenizo y otras aves esteparias como el sisón, la carraca, la calandria o el cernícalo primilla.

9. Secans de Belianes-Preixana

Encontramos el Espai Natural Protegit dels Secans de Belianes-Preixan en el Urgell, tocando a la comarca de les Garrigues. A vista de pájaro, sus extensiones cerealistas se ven en primavera como una alfombra verde punteada por el rojo de las amapolas. Con el avance de las estaciones, el paisaje va cambiando de colores. El pequeño pueblo de Belianes es la puerta de entrada a esta zona de especial protección de las aves que podremos recorrer fácilmente a través de las distintas redes de caminos habilitadas.

El río Corb articula un paisaje con distintos puntos de interés, como la Sierra de las Pletes, donde encontraremos un bello ejemplo de las típicas cabañas de piedra de la zona de Ponent, el pequeño pueblo abandonado Els Eixaders, cuyo origen se remonta al siglo XIII o el Molí de la Tona. Un paisaje que es zona de nidificación de más de 30 especies de aves esteparias, a las que hay que añadir aquellas que únicamente hibernan o aprovechan a alimentarse en su paso migratorio. Un buen punto de observación está desde la ermita de la Virgen de Moltalbà.

10. Serra de Bellmunt-Almenara

Los canales de riego parecen autopistas, sólo que no transportan coches, sino agua, tan importante en este territorio. Este espacio entre la Plana y el Prepirineo posee una gran riqueza histórica tal como muestra la gran cantidad de yacimientos arqueológicos y restos de trincheras y fortificaciones de la Guerra Civil, y, por supuesto, una riqueza natural que le ha valido la consideración de espacio natural protegido.

La ermita de Déu de la Guardiola es un buen punto de inicio para recorrer la sierra. Avanzando a través de los caminos, nos encontramos con vegetación gipsícolas mediterráneas, garrigas, y abundante romeral que son el hábitat natural de diferentes aves esteparias, también algunos ejemplares de aves rapaces y, sobre todo, la carraca de bellísimos colores azules y el no menos vistoso abejaruco. La Font Amarga, así llamada por la dureza de sus aguas, es de las pocas fuentes que podemos encontrar en este territorio típicamente de secano, y es un buen punto donde hacer un pequeño pic-nic. Dejaremos para el final el mejor mirador: el Pilar de Almenara, que se levanta a 459 metros de altitud.

11. Secans del Segrià i Utxesa

Ruta ornitològica. Torres de Segre, Utxesa (el Segrià). Por Oriol Clavera

Un oasis natural formado por la mano del hombre. El Espacio Natural Protegido dels Secans del Segrià i Utxesa, Red Natura 2000, es un sistema de embalses construidos hace más de 100 años para el aprovechamiento hidroeléctrico del agua. Precisamente, uno de los edificios de la compañía Endesa ahora es el Centro de Interpretación del Espacio Natural. Pocos pasos más allá, se encuentra la primera sorpresa del espacio: los antiguos edificios junto a la ribera del estanque que sirvieron para la versión cinematográfica de Mecanoscrit del segon origen, la popular obra de Manuel de Pedrolo.

Utxesa está habilitado para ser recorrido en bicicleta, a pie o, incluso, a caballo. Tanto los expertos, como los aficionados y grupos de familia, encontrarán un terreno plano y asequible con todos los equipamientos necesarios para disfrutar del paisaje, la naturaleza y la fauna. Los miradores y puntos de observación repartidos a lo largo del recorrido disponen de paneles explicativos de las especies que frecuentan el lugar. Por ejemplo, el Mirador de Els Jonquers, cerca del Centro de Interpretación, es ideal para hacernos con una primera idea del singular paisaje que vamos a explorar.

El área es un espacio de gran importancia para las aves que tienen el carrizal como hábitat principal, por lo que se considera como uno de las 23 enclaves más importantes de Cataluña de estos tipos de aves. En concreto para el carbonero de bigotes, el palustre ibérico y el carricerín real.

12. Vall de Vinaixa

Vinaixa es un pequeño municipio cercano al Monasterio de Santa María de Poblet. Es la puerta de entrada a este valle de relieve ondulado y con la presencia de algunos cerros que concentra en poca extensión las principales características de les Garrigues. Las cabañas de piedra seca son el elemento arquitectónico que nos confirma la larga relación del hombre con estos parajes.

La vegetación es dominada por un mosaico de masas boscosas de pino blanco, matorrales de coscoja o coscoja, combinados con áreas agrícolas donde se cultiva el olivo, el almendro, la viña y los cereales. El Espacio Natural Protegido, también Red Natura 2000, es un área de alimentación y dispersión vital para el águila perdicera, una de las aves más amenazadas del país. Hay que marcar en la ruta la ubicación de la ermita de Sant Bonifaci, un lugar estupendo donde tomar un descanso en nuestra exploración de este bello espacio natural.

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