Magazine Mundo rural «Soy un enamorado de Jakarta, Barcelona y Euskadi»

«Soy un enamorado de Jakarta, Barcelona y Euskadi»

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A Gildo le gusta pasear con su txapela por el mundo. La foto, en Bali. Fuente: Gildo Kaldorana

Su nombre es Joxean Elorza, pero en la blogosfera de viajes se le conoce como Gildo Kaldorana. Creó el blog Jakarta y más, una bitácora donde cuenta, a modo de diario personal, qué ver, qué comer y cómo mirar Jakarta desde un enfoque personalísimo. Fue pelotari profesional, habla rápido, recibe la entrevista en txapela y desprende pasión por la vida.

Con 16 años. Fuente: Gildo Kaldorana

De un vistazo

Joxean nació y creció en Tolosa, Guipúzcoa. Con 15 años se fue a Madrid a jugar como profesional de la cesta punta, el Jai Alai. Jugó en Miami, Barcelona e Indonesia.

Allí, en Indonesia, conoció a su mujer, con la que lleva 35 años casado, y nació su hija. Vive entre Barcelona, Jakarta y Euskadi y escribe su diario de viajes en jakartaymas.com.

Pues cerca de tu tierra hay mucho turismo rural

Sí, me chocó mucho, en un evento para bloggers de viaje, que hablando de casas rurales había una en Navarra, no recuerdo el nombre, en las montañas, que decía que tenía preparada la casa con feng shui. Dije yo: «¡Osti tú, qué globalización!»

¿No había nada parecido en tu infancia allí?
Si a mi padre, que tenía un caserío en las montañas de Guipúzcoa, le dices «feng shui» y no sabe lo que es. Que la cama tiene que estar así y el lavabo asá y que en los espejos no tiene que haber no sé qué. Me chocó mucho.

¿Y cómo termina alguien de Euskadi viviendo en Jakarta?
Bueno, yo nací en un pueblo de Guipúzcoa, en Tolosa. Mis padres tenían un bar. Mi padre además era muy aficionado a la pelota vasca y me metió en la escuela de cesta punta, una modalidad, y allá fueron mis comienzos. Estuve aprendiendo desde los 10 hasta los 15 años.

¿Y luego?
A los 15 años me ofrecieron jugar de profesional de frontón de cesta punta en Madrid. Te estoy hablando de los años 1967 y 1968. A partir de ahí, estuve jugando en Barcelona, en Miami (en el 75) y fue desde Miami cuando me fui a Jakarta, donde estuve hasta el 81. Este deporte fue el que me llevó hasta Indonesia.

La vida de pelotari seguramente te suene a ruso, pero ha habido frontones de cesta punta en todo el mundo. Hoy es un deporte en total declive. Se acabaron los días de vino y rosas.

¿Cuánto tiempo estuviste en Indonesia?
Estuve jugando cinco años hasta que el frontón se cerró por una movida política musulmana. Un poco, como si dijéramos, extremista. Se cerró y tuve que volver a España.

¿Cuántos españoles había allí contigo?
Habría allá unos treinta pelotaris, de los cuales veinte éramos vascos. También había tres mallorquines, tres indonesios y cuatro filipinos. Bueno, éramos los amos de Jakarta, sobre todo los vascos. Eran los tiempos de Suharto. Dicen que fue un dictador porque debía tener más dinero en Suiza que lo que cobro yo de pensión en un mes (risas). Había un chiste que se contaba entonces, cuando Suharto sacaba los tanques, yo los he visto: contaban que los indonesios iban al dentista a Singapur, porque en Indonesia no se podía abrir la boca.

Y volviste a España. ¿A Barcelona?
Sí, me afinqué en Barcelona. Tengo que decir que ya vine casado de Jakarta, con una chica de allí. Tengo una hija que nació en Jakarta. Me afinqué en Barcelona con mi mujer y mi hija, que tenía entonces seis meses.

¡Pero en 1989 cerró también el frontón de aquí! Y como de deportistas no nos preocupamos mucho de estudiar, me tuve que buscar la vida. ¿De qué? Bueno pues me acordé del bar de mis padres y busqué trabajo de camarero. Entonces desde el 89 hasta que me prejubilaron en 2007 trabajé de camarero. También estuve diez años encargado en un hotel cerca del Paralelo [Barcelona].

Fuente: Gildo Kaldorana

¿Te prejubilaron?
Sí, sí. Una enfermedad. Me prejubilaron cuando tenía 57 años. Tengo que decir también que yo me quedé enganchado de Indonesia y suspiraba y soñaba con ir a Indonesia a trabajar o de vacaciones. Cuando trabajaba íbamos cada tres o cuatro años. La familia de mi mujer está allí.

¿Y cuando dejaste de trabajar?
Yo dije: «caramba, joer, jubilado… qué más da estar en Barcelona que estar en Jakarta». Entonces desde 2008 vamos de tres a cinco meses al año a Jakarta mi mujer y yo.

¿Y vuestra hija?
Mi hija por su trabajo ha vivido en Singapur, en Bali, en Jakarta… Que mi hija trabaja en Singapur, ¡nos hemos ido a pasar un mes allí! Que en Bali, lo mismo. También estuvimos en Bali en nuestra luna de miel, en 1979.

¿Y qué tal en Jakarta?
Yo ando muy feliz en Jakarta. No es un destino turístico, es una capital de negocios. Jakarta es odiada por muchos viajeros. El viajero normalmente para allí porque hace transbordo a Borneo o Sulawesi o a Bali. Y en un día o dos de escala no sabe adónde ir y lo primero que le choca son los tremendos atascos de tráfico. Tardas tres horas en recorrer 10 km y entonces dicen que Jakarta no vale para nada.

Y en tu blog, Jakarta y más, hablas de que sí vale la pena…
En el blog intento poner las cosas que más o menos se pueden ver en Jakarta. Tengo que decir que mi blog es un poco un diario de viaje a Indonesia, pero el 90% es sobre Jakarta. Es un diario. No es aquello de otros blogs que te explican el barco que va de Borneo a Sulawesi y sale a las 15:00 y vale tantas rupias. No. Yo digo: «he comido aquí, esto y esto, he ido a ver esto a tal sitio…». Explico mis vivencias.

¿Y te centras en algo?
Hay bastantes post de gastronomía porques es una cosa que me apasiona. Cuando uno es más viejo supongo que más todavía, porque otras cosas ya no se pueden hacer (risas). Así que uno se centra en la gastronomía y la enología. Me gusta también el vino: de Cataluña, de la Rioja. Me encanta.

¿Y por qué no vives en Indonesia?
Mira, es una pregunta que me hace mucha gente. Yo tengo posibilidades de vivir en Indonesia, pero es que yo aparte de ser un enamorado de Indonesia y de Jakarta, también estoy enamorado de Barcelona. Sí, estoy enamorado de Barcelona, a pesar del lado oscuro que tiene esta ciudad, léase inseguridad ciudadana, sobre todo en el centro. Lo encuentro como un golpe de aire fresco después de estar cuatro o cinco meses allá.

¿Y Euskadi?
Claro, luego no solamente Barcelona, también cada año vamos a Euskadi a ver a mi familia. Un mes o así. Ya digo. Aprovechamos y vamos en verano porque Euskadi en verano es sobresaliente. Buen tiempo, todo verde. También muy buena comida, muy buen vino Rioja.

Vaya vida…
Todo esto desde la perspectiva de un jubilado que más o menos le da igual estar en Jakarta que en Euskadi que en Barcelona.

¿Y cómo te metiste a blogger de viajes?
Yo no puedo decir que sea blogger de viajes. Yo soy blogger de destino: de Indonesia y más concretamente de Jakarta. Yo no soy como otros chicos jóvenes que se van a Checoslovakia y a China y a Tailandia con la mochila. Yo soy blogger de viajes un poco entre comillas.

¿También vas con la mochila?
A ver, yo de mochilero nada. Soy feliz en Jakarta cuando me cojo la mochila, me despido de mi mujer a primera hora de la mañana y me voy a patear Jakarta. Pero de mochilero nada.

¿Ni cuando eras más joven?
Antes cuando era joven me decían: «¿vamos de camping?». Y yo: «lo siento, pero no». Y no es porque sea rico ni millonario ni nada, ¿eh?, pero yo de mochilero no voy. A ver, respeto mucho a los que sí, por supuesto. Olé su actitud porque gracias a ellos se han sociabilizado los viajes. Que antes pagábamos 150.000 ptas cada uno para ir a Indonesia desde Barcelona. ¡150.000 ptas! Respeto a los mochileros, pero yo no. Yo si puedo ir a un hotel de 3 estrellas como mínimo, voy. Si no puedo ir, no voy. En Jakarta también hay hoteles de esos con lagartijas y la hostia, que duermes con siete o más, y me parece bien, que es una forma de conocer mundo tan honrada como la mía. Pagas 7€ por dormir o así. Pero no es mi manera de viajar.

Gildo y su mujer celebra sus bodas de plata en Yakarta (2004). Fuente: Gildo Kaldorana

Gracias por todo Gildo, no sé si quieres añadir algo más…
Que soy un afortunado de la vida porque vivo en unos sitios que… Supongo que todos los sitios son bonitos y todos están bien, pero es que Euskadi-Barcelona-Indonesia es un eje espectacular. Para vivir. Y mira, he tenido la suerte de que, desde que me jubilé en 2008, empecé a salir a Indonesia y Euskadi más a menudo. Seis años living la vida loca. Fuego a la barraca y leña al mono.

Menuda marcha
Sí, es verdad, tenemos una edad, porque yo tengo 63 años y mi mujer 59, pero nos va la marcha. Nuestra hija, que antes estaba en Bali, en Singapur, en… pues siempre nos ha empujado. Y venga que venid aquí, vamos a comer allá y a tomar un trago allí. Música en directo. En Jakarta muchas veces salimos a cenar y a tomarnos unas cervezas y cantamos. Mi hija canta, yo canto, mi mujer baila. ¿Qué más se le puede pedir a la vida? ¿Qué más, Javi?

Parece que te vas a comer la vida, sin miedo a nada
Pues yo le tengo miedo al día a día. Me ahogo en un vaso de agua. Seguramente mi mujer y yo llevamos casados 35 años porque ella me ha arreglado bastante la vida en este aspecto. Ella me da valentía para afrontar la vida y eso, pero yo soy pesimista. Siempre lo he sido. Muchas cosas cotidianas me pesan mucho. Pero yo creo que a mí me ha ido bastante bien. Yo no me quejo de la vida que he llevado, he tenido subidas y bajadas: cuando me vi con 38 años, el frontón cerrado y yo sin oficio ni beneficio. Y gracias a mi mujer, con su filosofía oriental, su paciencia, me ha calmado, me ha ayudado, me ha animado, me ha comprendido. Yo creo que mi pareja perfecta ha sido mi mujer.

Da gusto escucharte. Una última cosa: ¿a qué blogger de viajes quieres que entrevistemos?

A Eva Puente Maya, de dondevamoseva.com

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