Uno de los paisajes más sobrecogedores de la costa vasca es el que forman los acantilados del Flysch. Trece kilómetros de incalculable valor geológico que recorren el litoral de Guipúzcoa entre las localidades de Deba y Zumaia ofreciendo a su paso escenarios de indiscutible fotogenia. Un tesoro natural admirado a partes iguales por fotógrafos y geólogos y cuya espectacularidad llega a emocionar.

En la Cala de Algorri, en Guipúzcoa, una fina capa oscura de arcilla es el indicio irrefutable del impacto de un meteorito brutal que acabó con más de la mitad de la fauna del planeta hace 65 millones de años…