Ruta de Flysch. Por Irantzu Arbaizagoitia

Seguro que has escuchado hablar más de una vez de la larga lista de lugares Patrimonio de la Humanidad; tal vez, incluso, de las Reservas de la Biosfera pero, ¿y qué dices de los geoparques?

Los Geoparques Mundiales de la UNESCO nos cuentan la historia de 4.500 millones de años del planeta. Además, son un excelente plan para tu próxima escapada rural. Estos son los doce geoparques españoles que se pueden visitar en la actualidad. En todo caso, mucho más que piedras.

Geoparque de Sobrarbe (Los Pirineos en intimidad)

Por Nathan Danks

Las cimas calcáreas de las Treserols, el macizo de Posets o los cañones de Ordesa ponen de manifiesto los secretos más íntimos de los Pirineos. El geoparque brinda un recorrido excepcional por paisajes que comprenden montañas, cuevas y los últimos glaciares de España, testimonios de la formación de esta cadena alpina.

El centro de interpretación se encuentra en Aínsa, la que fue Capital del Turismo Rural del año pasado. A quienes les guste darle a los pedales, hay numerosas rutas para internarse por paisajes espectaculares.

Geoparque de Cabo de Gata-Níjar (todo un desierto de posibilidades)

Por holbox

Este paraje desértico lleno de ocres y tonos oxidados es el resultado de un colisión en grado épico entre África y Europa. Hoy el parque natural almeriense es una maravilla compuesta de paisajes volcánicos y un litoral fabuloso de medio centenar de kilómetros con playas de ensueño como la cinematográfica playa de Mónsul o la de los Genoveses. Precisamente, el morrón de los Genoveses pone de manifiesto el origen volcánico de estos parajes en los que, además, se encuentra un ambiente alternativo muy interesante. San José es la mejor base para recorrer toda la zona.

Tierras Subbéticas (el antiguo reino de los ammonites)

Por Jesus Noguera photography

¿Y qué son los ammonites? Pues eran una subclase de moluscos cefalópodos, pero durante el Cretácico Superior, luego se extinguieron y quedaron en la forma de fósiles. Ahora se encuentran en la series de rocas mesozoicas que abundan en este geoparque de macizos calizos que se extiende al sureste de la provincia de Córdoba.

Paisajes de agujeros y espectaculares formaciones kársticas como el cañón del río Bailón y la cueva de los Murciélagos, en las vecindades de Zuheros. Esta es, precisamente, una de esas localidades de casas blancas y rodeados de olivos que salpican la zona montañosa. Por cierto, que aquí se puede visitar la Trufa, el único jardín micológico de Europa.

Geoparque de la Cataluña Central (donde antes todo era mar)

Por Angela Llop

Hace más de 36 millones de años, el corazón de Cataluña estaba completamente sumergido. Pero aquel mar desapareció cuando los Pirineos comenzaron a crecer y crecer. El resultado: espectaculares formaciones rocosas, cuevas y sí, la formidable y dentada montaña de Montserrat. Pero además, hay otros enclaves a visitar. Entre ellos, la montaña de sal de Cardona, el municipio de Súria o las cuevas del Toll. Si se quiere profundizar en la riqueza geológica del lugar hay que pasarse por el Museo de Geología “Valentí Masach”, en Manresa.

Geoparque Villuercas-Ibores-Jara (el geoparque de un supercontinente)

Por Aparicio Porras

Extremadura esconde algunos lugares sorprendentes como el paisaje de este geoparque, cuyo origen se remonta a, nada más y nada menos, que al supercontinente Pangea (hace unos 300 millones de años). Hay que subir hasta el risco de La Villuerca, pero que nadie se alarme, se puede acceder en cualquier clase de vehículo. Desde allí, se contempla un escenario agreste de cadenas montañosas, rematadas por crestas rocosas y bosques desperdigados de robles y castaños. En el cielo, verás algún que otro halcón peregrino o buitre leonado.

Geoparque Las Loras (y secretos románicos)

Por Lumiago

Situado en el norte de Castilla y León, entre las provincias de Palencia y Burgos, se esconde un rico patrimonio natural y cultural que se manifiesta en este geoparque. Paisajes de altos páramos de piedra caliza y cañones espectaculares de ríos salen a nuestro paso.

También maravillosas manifestaciones del románico en iglesias y ermitas que salpican toda la zona. Ahí destaca Aguilar con la visita al imprescindible monasterio de Santa María La Real. Tampoco deben faltar sus famosas galletas, aperitivo ideal para mantenerse durante los recorridos por la numerosas rutas, tanto en coche, como a pie o en bicicleta de montaña, del parque.

Geoparque de la Costa Vasca (clase en vivo de Historia y Geografía)

Por Jose Arcos Aguilar

Son 13 kilómetros de impresionantes acantilados formados por las llamadas rocas sedimentarias flysch. Así, gráficamente, el flysch viene a ser como un gigantesco hojaldre de capas de areniscas y piedras calizas relleno de sedimentos y fósiles marinos. Si hubiera que escoger un solo lugar de entre los 90 kilómetros cuadrados que ocupa el geoparque ese sería sin duda el de la playa de Itzurun (Zumaia). Es mundialmente famosa desde que apareciera como escenario de la serie Juego de tronos, pero ya antes era conocida como la meca de los geólogos.

En los acantilados a los pies de la ermita de San Telmo hay rastro incluso del meteorito que aniquiló a los dinosaurios.

Geoparque Sierra Norte de Sevilla (geología entre alcornoques)

Por Juan Carlos Prieto

En este paisaje de lomas suaves y dehesas de alcornoques, encinas y olivares se cuentan los años por millones; en concreto, 700 millones de años a simple vista. Los dominios de este geoparque engloban desde uno de los conjuntos de fósiles de medusas –sí, hemos dicho medusas porque aquí antes hubo mucha agua– más grandes de Europa, a cuevas como la de los Covachos o cascadas. Además, claro, de una larga ristra de pintorescos pueblos que vale la pena visitar, como Alanís, Almadén de la Plata, Cazalla de la Sierra, El Pedroso, La Puebla de los Infantes, Constantina o Guadalcanal. Los senderistas están de enhorabuena con la Vía Verde de la Sierra Norte, un antiguo trazado ferroviario minero que discurre entre el antiguo poblado de Cerro del Hierro y la estación de tren Los Prados-Cazalla.

Molina-Alto Tajo (de lo bio a lo geo)

Por Heparina1985

Que no, que un aragonito no es un aragonés pequeño. En realidad, se trata de un mineral sedimentario y el nombre se debe al alemán Abraham Gottlob Werner, quien lo descubrió por primera vez en 1788 y le puso el nombre creyendo que se encontraba en tierras aragonesas. Hasta 11 rutas señalizadas por paisajes repletos de cañones y paisajes tan espectaculares como el Barranco de la hoz del río Gallo, el bosque fósil de la sierra de Aragoncillo o el río de piedras de Orea. Si se visita en otoño, hay que ir hasta el mirador del Tajo una verdadera maravilla de biodiversidad.

Geoparque de El Hierro (el pionero insular)

Por underworld

Este geoparque es uno de los mejores ejemplos de que los paisajes están vivos y no son postales. En 2011 sorprendió la erupción de un volcán submarino. No era más que otro de los capítulos geológicos que han ido dando forma desde hace 100 millones de años a El Hierro.

Curiosamente, a la más pequeña de las Islas Canarias se le llama la isla tranquila. Un buen punto de partida para conocer su vulcanismo es el centro de interpretación del geoparque, ubicado en El Pinar. Luego, tanto el mirador de Jinama como el de La Peña son buenos puntos desde los que observar la agreste geología volcánica de la isla.

Geoparque Lanzarote y Archipiélago Chinijo (o un paisaje marciano)

Por cristovao

Lanzarote es la creación del artista César Manrique tanto como la de la fuerza de los volcanes. Ahí están si no los 250 grados centígrados que alcanza el suelo en algunas zonas del Parque Nacional de Timanfaya, pero la influencia volcánica se aprecia en toda la isla. También en su litoral con playas como las del Papagayo o la del Charco de los Clicos, una de las playas más singulares de España. Hay que visitar las montañas de Fuego, que en 1730 moldeó la actual orografía de Lanzarote.

Conca de Tremp-Montsec (territorio de dinosaurios)

Por Mikipons

De momento, este es el último de los geoparques españoles en entrar en la lista de la UNESCO. Lo formidable es que por este territorio se pasearon los últimos dinosaurios que vivieron en Europa antes de su extinción. Sus rocas suman más de 550 millones de años de historia. Hay diversos puntos, pero sin duda, el más popular de todos es el barranco de Mont Rebei, con un espectacular sendero excavado en la roca que hace la delicia de los senderistas. El parque también cuenta con un importante patrimonio minero y uno de los cielos con más estrellas de Cataluña, tal como se le reconoce con la etiqueta Starlight.

Un Comentario publicado

  1. carlos
    Publicado 29 julio 2019 en 18:02

    ¿ Y el geoparque de Aliaga? ¿ No esta catalogado?

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