Todo lo que debes saber para hacer el Camino de Santiago con perro
Escrito por
30.08.2026
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7min. de lectura
Un "perregrino" haciendo el Camino de Santiago. Por GDM photo and video
Todo el mundo tiene un motivo para hacer el Camino de Santiago. Es una experiencia transformadora que implica muchos kilómetros de conversaciones con desconocidos, y otros tantos, en silencio, de charlas con uno mismo. Aunque muchos dicen que la mejor manera de disfrutarlo es yendo solo, aquí no hay nada inválido si la compañía es buena. ¿Qué pasa si nuestro compañero de aventuras es un perro?
Compartir los bosques gallegos, el cansancio de las rutas y la satisfacción de llegar a la plaza del Obradoiro con tu mejor amigo crea un vínculo indestructible. Eso sí, no nos engañemos: no es un paseo por el parque. Exige un esfuerzo añadido, una buena planificación y cambiar por completo el chip del peregrino tradicional. Si estás pensando en lanzarte a las rutas jacobeas con tu perro, en esta guía encontrarás consejos útiles para que la experiencia sea inolvidable (en el buen sentido).
Los documentos del “perregrino”: credencial y Compostela canina
Como las personas, los perros también tienen derecho a un reconocimiento que acredite que están haciendo el Camino de Santiago y que lo han completado llegando a la tumba del Apóstol. Desde hace unos años, la Asociación Protectora de Animales del Camino (APACA) gestiona de forma pionera la credencial canina.
Se puede solicitar online o adquirirla en puntos físicos de distribución autorizados (como la Asociación de Amigos do Camiño de Sarria o la Asociación de Amigos del Camino de Utrera, en la Vía de la Plata). Tiene un coste simbólico de unos 3 euros que se destinan a ayudar a los animales abandonados y a fomentar la apertura de nuevos establecimientos y servicios en la ruta, entre otros fines.
El funcionamiento de esta credencial es el habitual. Es un pasaporte en el que se van colocando los sellos para acreditar el paso por las diferentes etapas del Camino de Santiago (ayuntamientos, iglesias, comercios o alojamientos). El diseño es diferente: lleva un texto de consejos para hacer el peregrinaje con perro y fotos de peludos que han sido felizmente adoptados.
Al llegar a Santiago, tu compañero de cuatro patas no obtendrá la Compostela, sino la «Perregrina». Igual que las personas, debe acreditar que ha recorrido un mínimo de 100 kilómetros a pie. Para ellos no hay oficina en Santiago, así que debes ponerte en contacto con APACA (vía WhatsApp o email), quienes validarán los sellos y enviarán digitalmente su merecido certificado oficial de peregrinación canina.
Un tramo para probaros: de Sarria a Santiago (Camino Francés)
Cualquier ruta del Camino de Santiago se puede hacer con perro: desde los paisajes increíbles junto a la costa y senderos frondosos del Camino del Norte hasta la vía más montañera del Camino Primitivo. Si es tu primera vez y no tienes claro si tu compañero aguantará o no, siempre puedes probar con los últimos 100 kilómetros del Camino Francés desde Sarria. Ahora bien, hay que tener en cuenta que están muy masificados, especialmente en verano y periodos festivos, algo que podría agobiar mucho a tu peludo.
Si puedes evitar esas fechas, disfrutaréis más del recorrido. Transcurre por senderos de tierra, carballeiras (bosques de robles) y algunas zonas rurales sombreadas donde el suelo no quemará las almohadillas de tu perro. En cuanto a los servicios, al ser la ruta más transitada, tiene más fuentes; también hay riachuelos para refrescarse y clínicas veterinarias relativamente cerca en caso de urgencia. Se puede completar en 5 o 6 días.

El gran reto: ¿dónde dormir?
Llega la dosis de realidad: los albergues públicos no suelen aceptar mascotas por normativas de higiene y convivencia en espacios comunes techados. Los más comprensivos pueden dejar que te duches si dejas a una persona controlando al animal durante tu ausencia, y después ofrecerte un trozo de tierra para dormir al ras. Puede ser una opción aventurera para la primera noche, pero después de dos etapas caminando más de 20 kilómetros, agradecerás tener un colchón.
Aquí es donde el turismo rural salva el Camino de Santiago a los perregrinos. Las casas rurales y alojamientos independientes pet-friendly se han convertido en los verdaderos oasis para los peregrinos que andan con su amigo de cuatro patas. Estos son algunos de los que encontrarás en el tramo de Sarria hasta Santiago: Casa da Fonte de Vista Alegre (Sarria), Molino de Louzao (Palas de Rei), Casa da Igrexa (Arzúa), Casa Fonte do Grelo (Arzúa), Casa Río Sarela (Santiago de Compostela) o Casa Santi (Santiago de Compostela).
Te recomendamos no improvisar y no tocar a la puerta de las casas rurales conforme llegues al destino. Si cada vez son más los peregrinos-personas que se lanzan a caminar con todos sus alojamientos previamente reservados, imagina la importancia de hacerlo si vas con perro, ya que hay menos opciones.
Consejos imprescindibles para disfrutar del Camino con “perregrinos”
Hacer el Camino de Santiago o realizar cualquier ruta de senderismo con tu perro puede convertirse en una experiencia inolvidable. Reforzaréis lazos entre vosotros y se llevará buena parte del protagonismo en las conversaciones con desconocidos. Una clave para disfrutarlo vale igual para las personas que para los animales: entrenamiento previo. Ambos tenéis que poneros en forma semanas antes haciendo caminatas largas. Es importante que lo hagáis por terrenos mixtos, para que tu compañero de cuatro patas acostumbre los músculos y se endurezcan sus almohadillas.
Precisamente el cuidado de las patas es esencial durante el camino. A las personas nos cansa más el asfalto y la piedra, pero lo sobrellevamos mejor porque llevamos zapatillas. Ellos no, así que es conveniente aplicar cremas protectoras o vaselinas en las almohadillas antes de empezar a caminar y al terminar cada etapa. Es recomendable llevar botas caninas en el botiquín por si sufre algún corte o rozadura.
Durante la etapa, si vas con perregrino debes hacer más pequeñas paradas de hidratación, que los perros no regulan el calor como las personas. Lleva un bebedero plegable a mano y ofrécele agua fresca cada pocos kilómetros, aunque no la pida. Si viajáis en meses calurosos, deberíais madrugar bastante (al menos, hacer la primera hora de noche) para terminar la jornada antes de que el sol del mediodía apriete. Por mucho que le apetezca corretear libremente, recuerda que el perro debe ir siempre atado en el Camino de Santiago, especialmente en carreteras, zonas urbanas, tramos transitados y áreas de ganado.
El peso del equipaje siempre es un quebradero de cabeza para los peregrinos: «¿Qué debo llevar? ¿Me estoy pasando con los “por si acasos”…?». Si viajas con perro, es aún más importante, ya que te tocará cargar con muchas cosas de tu acompañante (sobre todo el pienso). Puedes usar alforjas caninas, pero solo como una ayuda para lo más básico: el peso nunca debe superar el 10% o 15% de su masa corporal para evitar su cansancio extremo y/o lesiones. Una alternativa más cara, pero agradecida, es optar por servicios de transporte de equipaje de alojamiento en alojamiento.
Hacer el Camino de Santiago con perro requiere más logística, planificación y cansancio al final del día. Pero ver su cola batirse de alegría al cruzar los bosques gallegos compensa cada paso. ¡Buen Camino, perregrinos!
Raquel Andrés
Periodista y aventurera. Me has podido leer en Escapada Rural, Diari Nosaltres La Veu, La Vanguardia, El Salto y otros medios. Habitante y amante de las zonas rurales, sea cual sea el destino. Procuro escaparme una vez por semana con las botas de montaña, el arnés o el neopreno. También soy un intento de baserritarra.
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