Cascada del río Carbo. Por SerFF79.
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Aunque las aguas del Mediterráneo muchas veces se llevan el protagonismo, el interior de la península ibérica también ofrece lugares de baño muy atractivos. La provincia de Castellón está bien nutrida de piscinas naturales para darse un chapuzón en plena naturaleza, algunas con cascada e incluso leyenda incluida. Muchos de estos espacios naturales forman parte de los imprescindibles del turismo rural que visitar en la provincia de Castellón.
Esta es una selección de las piscinas naturales más llamativas de la provincia castellonense, que incluye datos de interés a la hora de preparar la visita según el destino. En algunas hay rutas de senderismo para llegar hasta ellas, zonas de picnic, control de afluencia y se indica la temperatura del agua si es relevante. Todo lo necesario para que la escapada a una de esas piscinas naturales sea todo un éxito.
Fuente de los Baños de Montanejos

Situada junto al río Mijares, la Fuente de los Baños de Montanejos es un emblema del turismo fluvial de la provincia. Su principal singularidad es la temperatura del manantial, que se mantiene alrededor de los 25 °C durante todo el año.
Las aguas de la fuente fueron declaradas de utilidad pública en 1863 y han hecho famoso al municipio. El entorno dispone de zonas de descanso y merenderos, aunque durante los períodos de mayor afluencia el acceso puede estar regulado, por lo que conviene consultar las condiciones antes de ir.
Salto de la Novia (Navajas)
El paraje del Salto de la Novia se encuentra en Navajas, ubicado en la comarca del Alto Palancia, donde podemos encontrar algunos de los pueblos más bonitos de Castellón. La protagonista del lugar es la cascada del Brazal, un chorro de agua de unos 60 metros de altura que cae sobre el río Palancia, rodeado de vegetación y paredes rocosas. El baño está permitido en las pozas cercanas a la caída del agua, pero cabe destacar que no hay servicio de socorrismo u otros elementos de seguridad. Además, es un lugar que atrae a muchos visitantes, así que el acceso puede estar regulado en los meses de más afluencia.
Una leyenda popular dice que, según la tradición, las jóvenes que iban a casarse debían saltar de una orilla a otra del río para demostrar su amor. Una de ellas no consiguió completar el salto y cayó al agua, y su prometido se lanzó tras ella. ¿El final? Ambos murieron. Ese símbolo de romanticismo (bastante peligroso, ciertamente) le ha dado nombre al lugar.
Cascada del río Carbo (Villahermosa del Río)
El río Carbo atraviesa uno de los paisajes de montaña más atractivos del interior de Castellón, a los pies del Penyagolosa. La ruta hasta su cascada parte de Villahermosa del Río y termina en el salto de agua. El trazado del camino permite recorrer un entorno de bosques, antiguas masías, molinos y pequeñas pozas. El recorrido de ida y vuelta mide 12 kilómetros aproximadamente, y podría perfectamente entrar en el listado de las mejores rutas de senderismo de Castellón.
A diferencia de las playas más populares de Castellón, aquí el agua de la cascada y la poza suele estar fría, especialmente fuera de los meses más cálidos. El entorno no está acondicionado, por lo que conviene mantener una precaución especial para su conservación.
Pozo Negro (Fuentes de Ayódar)
El municipio de Fuentes de Ayódar, en la comarca de Alto Mijares, tiene en el Parque Natural de la Sierra de Espadán uno de sus rincones acuáticos más conocidos: el Pozo Negro. Asociada al río Chico, la poza destaca por la profundidad de sus aguas y por el entorno de vegetación y rodeno (un tipo de roca de arenisca roja) característico de la sierra. El bosque del parque natural está integrado principalmente por alcornocales, un detalle que atrae a muchas personas interesadas en los detalles de la naturaleza.
El acceso desde el municipio permite llegar hasta allí sin necesidad de recorrer una gran ruta de montaña. Durante los meses de calor es uno de los lugares tradicionalmente utilizados para el baño. Conviene consultar la normativa municipal antes de la visita y respetar especialmente el entorno, debido a la elevada afluencia que puede registrar en verano.
El río Mijares a su paso por Cirat
La localidad de Cirat, en el Alto Mijares, es destino de interior recomendable para quienes buscan agua y naturaleza pero de forma controlada y con ciertas comodidades. Un ejemplo puede ser la zona de baños del mencionado pueblo, que tiene un espacio habilitado para perros y un acceso fácil.
Para los más atrevidos, el río y los barrancos de su entorno han creado diversas pozas en las que el visitante se puede bañar, entre las que destaca el paraje de El Molino, junto al Mijares. Además, en el barranco de las Salinas se suceden diferentes piscinas fluviales, entre ellas la Bañera y la Caldereta, también muy populares.
Toll de Carlos (Lucena del Cid)
El Toll de Carlos se encuentra en Lucena del Cid, junto al río Lucena. Es uno de los rincones de baño habituales de la zona durante los meses de verano, que podemos combinar con recorridos como la ruta de los Molinos de agua, un itinerario que comienza a 6,6 kilómetros del nacimiento del río.
En el camino se pueden ver ejemplos de molinos antiguos como el de Goçalvo o el de Ros, un lavadero, una acequia y hasta un puente colgante que lleva el nombre de La Badina. Asimismo, hay otras pozas en las que es posible bañarse, pero la mejor habilitada es la de Carlos.
Carmen López
Soy periodista y escribo sobre cosas que importan en sitios que interesan desde hace más de una década.














