El Sendeiro de Pedras Negras: una pasarela junto al mar y calas de ensueño en Pontevedra

Escrito por

23.08.2026

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6min. de lectura

Vistas del sendero de Pedras Negras de San Vicente do Mar (O Grove, Pontevedra). Por Jobove
Vistas del sendero de Pedras Negras de San Vicente do Mar (O Grove, Pontevedra). Por Jobove

Una pasarela de madera, rocas pulidas por la erosión, olor a salitre, el feroz sonido de las olas rompiendo contra las piedras, la vista infinita al océano Atlántico y el verde de la costa gallega asomándose al mar. Estos son algunos de los ingredientes de la sencilla y agradecida ruta del Sendeiro de Pedras Negras, en San Vicente do Mar (Pontevedra).

Parece un rincón diseñado por la naturaleza específicamente para desconectar. O para reconectar con lo más salvaje. Y todo sin necesidad de hacer grandes esfuerzos ni de caminar durante horas. Te invitamos a conocer un paseo inolvidable en la península de O Grove, en el corazón de las Rías Baixas de Galicia.

Un “sendeiro” para disfrutar sin cronómetros

Pasarela de madera en el Sendeiro de Pedras Negras de O Grove (Pontevedra). Por iago
Pasarela de madera en el Sendeiro de Pedras Negras de O Grove (Pontevedra). Por iago

El gran atractivo del Sendeiro de Pedras Negras es su perfecta integración con el paisaje. Tiene una longitud de 3,2 kilómetros (solo ida, te puedes dar la vuelta cuando quieras) y es casi todo accesible para sillas de ruedas y carritos, ya que buena parte discurre por pasarelas de madera. Su dificultad es muy baja, sin grandes desniveles, por lo que es apto para familias.

Longitud: 3,2 kilómetros

Dificultad: fácil

Tipo de ruta: lineal

El recorrido comienza en el puerto deportivo de San Vicente do Mar y avanza por la costa hacia el suroeste. Al poco de comenzar verás, en un mirador de madera, una escultura labrada en granito: se trata del Monumento a los Voluntarios del Prestige, un homenaje del artista Óscar Aldonza a todos aquellos héroes y heroínas anónimas que ayudaron a limpiar los restos de fuel en la que fue la mayor catástrofe ambiental de España.

Escultura en homenaje a los voluntarios en la limpieza del naufragio del Prestige, en el sendero Pedras Negras de San Vicente do Mar (O Grove, Pontevedra). Por Jobove
Escultura en homenaje a los voluntarios en la limpieza del naufragio del Prestige, en el sendero Pedras Negras de San Vicente do Mar (O Grove, Pontevedra). Por Jobove

El sendero pasa junto a las playas de Pedras Negras, Farruco y praia da Barrosa, así como numerosas calas donde viven y anidan aves marinas. Por ello, es una buena elección para los aficionados a la ornitología, ya que se pueden llegar a ver gaviotas, cormoranes, chorlitejos, currucas o albatros. También bordea antiguas baterías militares.

Quienes viven enganchados a hacer buenos tiempos en apps deportivas o no pueden dejar de mirar el cronómetro, que se olviden de esta ruta. Es, más bien, un paseo para alargar en el tiempo, para parar (hay varios bancos por el camino con panorámicas de ensueño), para disfrutar sin prisas. En días despejados, las vistas alcanzan hasta las Illas Ons, que forman parte del Parque Nacional Marítimo-Terrestre das Illas Atlánticas.

Pasarela en el Sendeiro de Pedras Negras de O Grove (Pontevedra). Por breracid
Pasarela en el Sendeiro de Pedras Negras de O Grove (Pontevedra). Por breracid

No querrás que el paseo acabe. Pero todo tiene su fin. En este caso, concluye en la salvaje Punta de Aguieira y O Con Negro. “Con” es una palabra gallega que se refiere a una gran piedra que sobresale del agua y que, a veces, solo se ve con marea baja. Desde aquí, se puede hacer circular y volver por el interior (aquí el track, de unos 7,5 kilómetros en total).

Consejos prácticos para hacer la ruta

-Cómo llegar: debes ir al puerto deportivo de San Vicente do Mar. En las calles de la urbanización hay zonas para aparcar, pero se recomienda madrugar en temporada alta.

-Cuándo ir: la primavera y el otoño son buenos momentos para disfrutar de un tiempo amable y huir de las masificaciones. Eso sí, si vas en verano y hace calor, tienes el aliciente de poder pegarte un chapuzón en sus idílicas calas.

-Quién puede hacerlo: es una ruta muy sencilla, por lo que es apta para familias con niños, parejas en busca de calma, aficionados a la fotografía y personas mayores. Los tramos de pasarelas son lo suficientemente amplios como para ir con carritos de bebé y sillas de ruedas. Se puede hacer con perros, pero deben ir atados.

-Servicios cercanos: en el punto de inicio hay restaurantes, chiringuitos y aseos. No volverás a encontrar otro punto de restauración hasta el final de la ruta lineal, en O Con Negro, donde hay un chiringuito.

-Qué llevar. Sobre todo, calzado cómodo y agua. Aunque se camina buena parte sobre madera, seguramente querrás bajar a pisar la arena o hacerte fotos en las rocas.

Qué ver cerca del Sendeiro de Pedras Negras

El puente que comunica O Grove con la Isla de la Toja, en Pontevedra. Por Joan Vadell
El puente que comunica O Grove con la Isla de la Toja, en Pontevedra. Por Joan Vadell

La ruta de Pedras Negras es para caminarla despacio y saborearla a fuego lento, haciendo sus correspondientes paradas. Si andas sin interrupciones, se puede hacer en menos de dos horas. Sin intención de meter prisa, hay otros planes en los alrededores que merece la pena conocer. El primero, descubrir por qué O Grove es conocida como la “capital del marisco”. Puedes comprobarlo en primera persona pidiendo unos mejillones de batea al vapor en el puerto, unas navajas a la plancha o un típico pulpo á feira. Acompaña la experiencia gastronómica con un vino blanco Albariño bien frío con Denominación de Origen Rías Baixas.

Por otro lado, una visita imprescindible es ir a la Illa da Toxa (en castellano, también conocida como isla de La Toja). Está conectada con el centro de O Grove por un histórico puente de 400 metros, que cuando se construyó, en 1911, era el más largo de Europa. Este pedazo de tierra rodeado de mar está arraigado en el imaginario popular por el famoso jabón comercial. No es casual. Esta isla tiene aguas termales y es un rincón ideal para conocer los majestuosos balnearios clásicos a los que acudía la aristocracia europea en la Belle Époque. Aprovecha para acercarte a la curiosa ermita de San Sebastián, también llamada “de las Conchas” porque los caparazones de las vieiras cubren por completo su fachada.

Panorámica desde un mirador del monte Siradella, en O Grove (Pontevedra). Por Nandi Estévez
Panorámica desde un mirador del monte Siradella, en O Grove (Pontevedra). Por Nandi Estévez

Otro secreto de O Grove es subir a los miradores que hay en la cima del monte Siradella. No hay que ser un alpinista experimentado para llegar: se puede seguir una ruta sencilla desde la playa de la Lanzada (200 metros de ascenso) o bien ir en coche. Está a 167 metros sobre el nivel del mar y ofrece una panorámica de 360 grados inolvidable. Además, en la parte alta se pueden apreciar los restos de un castro celta. Desde ahí es fácil comprender porqué antiguamente se llegó a considerar que estas tierras eran el fin del mundo.

Raquel Andrés

Periodista y aventurera. Me has podido leer en Escapada Rural, Diari Nosaltres La Veu, La Vanguardia, El Salto y otros medios. Habitante y amante de las zonas rurales, sea cual sea el destino. Procuro escaparme una vez por semana con las botas de montaña, el arnés o el neopreno. También soy un intento de baserritarra.

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