Los Pastéis de Belém son unos de los dulces más conocidos y ricos de Portugal. Como su nombre indica, nacieron a principios del siglo XIX en el barrio de Belém, en Lisboa. Aquí os contamos su historia y dónde degustarlos, que no sus ingredientes originales, pues siguen siendo un secreto.

Chaves y Verín no entienden de fronteras. Desde el 2007, ellos prefieren considerarse mejor como dos barrios de una misma ciudad, pues apenas están distanciados por 30 km por carretera. Uno es portugués (Chaves) y el otro es español (Verín). Juntos, son una eurociudad con servicios y recursos comunes, con un mismo legado y un mismo futuro.

Portugal es un país con una naturaleza excepcional. Desconocida aún para muchos, engloba alguna que otra imponente montaña, lagunas, ríos o extensos arenales de suficiente importancia como para tenerlos muy presentes en nuestro radar viajero.

Es ver sus muros, las torres elevadas, sus alamedas y evocar otra época diferente: llena de batallas, linajes antiguos y leyendas. Los castillos son una de las construcciones históricas que despiertan más pasiones. Lo son por su arquitectura espectacular, pero también por los enclaves donde se construyeron, la mayoría con espléndidas vistas. En esta ocasión, estos castillos son el escenario perfecto para improvisar un roadtrip de lo más medieval por Portugal.

Portugal cuenta con un montón de rutas para realizar con bicicleta de montaña. Estas son solo tres de ellas con las que disfrutar de algunos de los paisajes más increíbles del país luso. ¿Vacaciones? Sí, pero con el placer de llegar cansados a nuestro hotel, de una primera ducha, y esa cerveza con la que recuperamos el tono anímico.

Hay muchas razones para visitar la Serra da Estrela, un sistema montañoso situado en el centro del Portugal peninsular. Una, es el monumento de la Torre, que marca el punto más elevado de esa zona del país. Y otra, es una de las mayores delicias gastronómicas del mundo: el queso…

Se puede llegar cómodamente en metro desde el centro de Oporto. Vale la pena, porque la pequeña ciudad costera lo tiene todo para ser una escapada alternativa en Portugal: tiene mucha (y buena) arquitectura contemporánea, playa urbana, agenda cultural y una amplísima oferta de restaurantes (más de 600) que le ha llevado a ser conocida como el comedor de Oporto.

El Portugal continental no tiene un perfil demasiado accidentado, pero tampoco es Gales, donde en el año 1917, Reginald Anson (Hugh Grant) y George Garrard (Ian McNeice) llegaron a Fynnon Garw para medir una colina a la que le faltaban 20 pies para ser montaña. Cierto… en realidad, esa es la historia de la película El inglés que subió una colina pero bajó una montaña. Así que para que no te suceda lo mismo, que pienses que vas a una montaña, pero no alcanza ni para colina, aquí tienes los destinos con mayor altura de Portugal.

Llega el otoño y con el primer atisbo de frío nos entra la pereza. Es el síndrome de la marmota: preferimos hibernar a salir a la calle; pero ese es un gran error. El otoño está lleno de oportunidades y bellezas fascinantes –fue Albert Camus quien la describió como ‘una segunda primavera, donde cada hoja es una flor’–. Y si no le creéis, echad un vistazo a todas las maravillas otoñales que hay en Portugal.

La historia tiene sus tributos. Corría el año 1748 cuando el rey Joao V fundó en Alter do Chao la “Coudelaria” (Yeguada) para la cría de caballos destinados al Picadero Real de la corona de Portugal. Aquello fue el origen de una tradición que ha hecho famosa a esta villa en todo el país y entre los amantes de la equitación. La raza lusitana, gracias al Hierro Alter Real, tiene aquí su mejor representante, más aún cuando todos los 24 de abril se celebra la festividad “Leilao de Cavalos da Coudelaria de Alter”.