Llevad las botas de montaña, unos prismáticos y una cesta para recoger materiales naturales cuando vayáis de excursión. Y, si es verano, ¡no olvidéis el bañador para daros un chapuzón en las diferentes pozas que encontraréis por el camino!

España cuenta con diversidad de caminos que recorren la Península ibérica de norte a sur y de este a oeste. Algunos atraviesan sus puntiagudos sistemas montañosos. Otros requieren menos dificultad y cruzan su meseta.

En pleno Pirineo aragonés, en la provincia de Huesca, se encuentra el sector de mayor hermosura del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, el Valle de la Pineta. Doce kilómetros de recorrido al que asoman majestuosas paredes montañosas, camaleónicos bosques de hayas y abetos, inmensos prados, ríos, vistosas cascadas y hasta un pequeño glaciar que se resiste a abandonar semejante entorno natural.

De sus 145 kilómetros, 95 discurren por territorio portugués, forjando a su paso todo un laberinto de caminos, carreteras y alguna autovía que invitan a conocer los maravillosos pueblos, puentes y sierras que crecen en paralelo a su cauce. Bailémosle el agua.

La Sierra Norte de Madrid es uno de los lugares más bellos de la Comunidad de Madrid. Allí te esperan cascadas, lagunas, cumbres, bosques centenarios y gastronomía local cocinada como antaño lo hacían las abuelas.

Hay algo misterioso en el sur de Cataluña. Es ahí donde el río Ebro pasa junto a las montañas de los Puertos de Tortosa-Beceite antes de deshacerse en una red de riachuelos y morir en su delta. Hay algo mágico en ese paisaje seco y fértil a la vez. Algo especial en el aire agreste y suave al mismo tiempo que quizá haya contribuido a generar historias y leyendas que nos han llegado hasta nuestros días.

La Rota Omeya, iniciada en el 2012, pretende traer a la luz los lazos que unen los pueblos mediterráneos a través de la cultura Omeya

La provincia de León es tan conocida por los peregrinos que recorren el Camino de Santiago, como por los amantes de la gastronomía. Ahora, la ciudad de León, designada como Capital Gastronómica de España, viene a reforzar esa idea de que en León se come como reyes

Arropado por las montañas de la Sierra de Norte de Madrid se encuentra el Bosque Finlandés, un refugio natural de ensueño donde el silencio y la tranquilidad son los protagonistas. Un destino perfecto para una escapada de fin de semana y al que, si bien cualquier época del año le sienta fenomenal, es el invierno, con la llegada de las primeras nieves, el que le da el toque de magia transformando el entorno en un auténtico cuento de hadas.