El castillo de Sádaba. Por Evan Frank
La Edad Media es una época que nos fascina. Pese a ser unos tiempos duros, con grandes desigualdades y temibles plagas, nos siguen asombrando sus imponentes castillos y murallas, sus peleas de caballeros —interpretadas generalmente por Hollywood, claro—, la magia de las brujas, las cotas de malla y los vestidos de terciopelo. Tanto, que es un tema habitual de series y películas exitosas, videojuegos, best-sellers y hasta mercados anuales con mucha afluencia de público.
Hay destinos que acaparan, en poco espacio, muchas joyas medievales que nos permite viajar a ese pasado de siglos atrás. Hoy nos adentramos en la comarca de las Cinco Villas de Zaragoza, un territorio repleto de historia.
Son ‘Cinco Villas’, pero más pueblos
La comarca de las Cinco Villas está al norte de la ciudad de Zaragoza. Su nombre viene de las poblaciones que eran dependientes del rey de Aragón en la Edad Media: Ejea de los Caballeros, Sádaba, Sos del Rey Católico, Uncastillo y Tauste. Todas ellas gozaban de privilegios reales tras la Reconquista que impulsó Alfonso I El Batallador, la misma persona que bautizó así este territorio.
En la actualidad, sin embargo, la comarca de las Cinco Villas engloba mucho más. Junto a los mencionados, son 31 los municipios que forman parte de la entidad administrativa: Ardisa, Asín, Bagüés, Biel, Biota, Castejón de Valdejasa, Castiliscar, Erla, El Frago, Isuerre, Layana, Lobera de Onsella, Longás, Luesia, Luna, Marracos, Navardún, Orés, Las Pedrosas, Piedratajada, Los Pintanos, Puendeluna, Sierra de Luna, Undués de Lerda, Urriés (donde está la calle más estrecha de España, según el Libro de los Récords Guinness) y Valpalmas. Dentro de su territorio hay dos motitas que no son parte ni de Zaragoza, ni tan siquiera de Aragón: es Petilla de Aragón, un pequeño pueblo que, pese a lo que su nombre indica, pertenece a la Comunidad Foral de Navarra por una deuda no saldada de la Edad Media. Nos centraremos en las villas medievales que dan nombre a la comarca.
Ejea de los Caballeros
La capital de la comarca es Ejea de los Caballeros. Entre su abundante patrimonio medieval hay que destacar la fortaleza de Santa María, románica del siglo XII; la del Salvador, románica del siglo XIII y con una curiosa torre almenada; los restos de la antigua judería, que fue la más importante de las Cinco Villas; y casonas de estilo aragonés. Cerca está el monasterio de Monlora, con una bonita panorámica de la sierra de Luna.
Sádaba
Sádaba es hoy un precioso pueblo empedrado con edificios sobrios, casas señoriales y una elegante iglesia gótica de Santa María, que llama la atención por su esbelta torre. Pero lo que atrae todas las miradas en este municipio de las Cinco Villas es su espectacular castillo-fortaleza de origen medieval, del siglo XIII. Pese al paso de los siglos, mantiene casi intacta su fisionomía castrense. Es más que recomendable hacer una visita guiada por sus estancias.
Uncastillo

Uncastillo es conocido por su impresionante fortaleza que está esculpida en piedra arenisca, el castillo de la Peña de Ayllón. Es una de las villas medievales mejor conservadas de España y epicentro del románico aragonés, todo un museo al aire libre. Destaca el enigmático laberinto de la judería medieval, sus seis iglesias románicas (especialmente la colegiata de Santa María la Mayor) y la lonja medieval, que hoy se usa como sala de exposiciones y congresos. Aquí te dejamos una completa guía para visitar esta joya de las Cinco Villas.
Sos del Rey Católico

Todos los nombres tienen una explicación. Y el de este pueblo está relacionado con un hito relevante: aquí nació Fernando el Católico en 1452. Es otra villa de gran atmósfera medieval que en su día fue una atalaya clave en la frontera de Aragón y Navarra. Tiene un completo recinto amurallado del que quedan siete puertas defensivas. Otro lugar imprescindible es la iglesia de San Esteban, que es, a su vez, un mirador de la zona. Por algo lo llaman “el rechelao”: es el punto más frío del pueblo. También hay que visitar el curioso trazado de la judería y la lonja medieval, donde se reunía el concejo en la Edad Media, y el Palacio de Sada. Consulta la completa guía de Sos del Rey Católico.
Tauste

Tauste vendría a ser la “puerta de las Cinco Villas”, que recibe con la esbelta torre mudéjar de 70 metros de altura de la iglesia de Santa María. Junto a la iglesia de San Antonio Abad fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2001. Otros puntos de interés de este pueblecito medieval es el convento de San Jorge, la antigua judería y la Casa de la Cámara, un magnífico ejemplo del renacimiento aragonés. Muy cerca está el alto del santuario de Nuestra Señora de Sancho Abarca, con impresionantes vistas de las Bardenas aragonesas y navarras.
“Senderos de leyenda” por las Cinco Villas
Una buena forma de conocer a paso lento y sin prisas los encantos culturales y paisajísticos de la comarca de las Cinco Villas es seguir las rutas que proponen desde “Senderos de leyenda”. Se trata de una selección de recorridos cortos y sencillos:
- Ruta de las fuentes (7,1 km, aquí el track). Sale de Uncastillo y recorre hasta diez puntos de interés, como la fuente de las Vivas y el embalse de Anás.
- Aguarales de Valdemilaz (10 km, aquí el track). Atraviesa el pueblo de Valpalmas a través de la mirada del ilustre Santiago Ramón y Cajal, el premio Nobel de Medicina que pasó aquí su niñez. También pasa por un paraje con curiosas formaciones geológicas, como rocas con forma de seta, una sima que parece un volcán y lo que parecen catedrales de barro esculpidas en las paredes (por la erosión). ¡Una especie de Capadocia aragonesa!
- Ruta de los barrancos (10,2 km, aquí el track). Acerca al paisaje protegido de la sierra de Santo Domingo, desde el aparcamiento de Pozo Tronco en Biel, y pasa por huertos en altura, bosques y piscinas naturales.
- Ruta de las lezas (8,2 km, aquí el track). También en el entorno de Biel, propone caminar sobre “lezas”, que es un material geológico de la zona, hasta llegar al mirador de Santo Domingo.
- La ralla de la Negra (2,7 km, aquí el track). Sigue tras los pasos de Sancho de Rota, un bandolero tipo Robin Hood que asaltaba a los ricos para repartir el botín entre los pobres en la zona desértica de las Bardenas.
- Pozo Pígalo (3,6 km, aquí el track). Una ruta refrescante en Luesia para los días de calor que se adentra en un bosque frondoso y que acaba en una famosa zona de baño natural, tras pasar por el mirador de Huértalo.
- Fayar de Gozapaño (3,7 km, aquí el track). En el mismo término municipal de Luesia se encuentra este misterioso bosque sobre el que pesan leyendas de brujas.
- Ruta de los Peceros (10 km, aquí el track). El último plan senderista lleva a conocer el “oro negro de Longás”, que era una resina adherente que extraían de los pinos llamada “pez”.
Raquel Andrés
Periodista y aventurera. Me has podido leer en Escapada Rural, Diari Nosaltres La Veu, La Vanguardia, El Salto y otros medios. Habitante y amante de las zonas rurales, sea cual sea el destino. Procuro escaparme una vez por semana con las botas de montaña, el arnés o el neopreno. También soy un intento de baserritarra.
















