Casas rurales en Gijón

Gijón

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10 Casas rurales en Gijón

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Casona Quinta Herminia

Gijón
2 opiniones
Alquiler íntegro
1 - 15 personas
6 dormitorios
14 camas
25 
pers. noche
aprox

En Quinta Herminia proponemos un modelo diferente de vacaciones que implica tranquilidad y exclusividad en la zona resi...

Apartamentos Puerta de Gijón

Gijón
Alquiler íntegro
2 - 12 personas
3 dormitorios
12 camas
24 
pers. noche
aprox

Apartamentos Puerta de Gijón ofrece alojamiento con zona de estar y TV de pantalla plana. Hay WiFi gratuita. Todos los ...

La Sosiega

Gijón
1 opinión
Alquiler íntegro
4 - 8 personas
3 dormitorios
5 camas
30 
pers. noche
aprox

Hotel Rural Mirador de Deva

Gijón
Por habitaciones
2 - 16 personas
9 dormitorios
9 camas
31 
pers. noche
aprox

Casa del Cura

Gijón
Alquiler íntegro
6 - 8 personas
3 dormitorios
5 camas
25 
pers. noche
aprox

Hotel Rural La Corolla***

Gijón
Por habitaciones
19 personas
9 dormitorios
17 camas
42 
pers. noche
aprox

La Ermita de Deva

Gijón
1 opinión
Por habitaciones
2 - 12 personas
10 dormitorios
11 camas
88 
pers. noche
aprox

Gijón Surf Hostel

Gijón
Por habitaciones
24 personas
5 dormitorios
24 camas
30 
pers. noche
aprox

Oca Palacio de la Llorea Hotel & Spa

Gijón
Por habitaciones
2 - 124 personas
2 camas
68 
pers. noche
aprox

Casa Los Perales Gijón

Gijón
Alquiler íntegro
13 personas
6 dormitorios
8 camas
39 
pers. noche
aprox

Gijón, un elogio del horizonte

He aquí un puñado de apetecibles rincones a orillas del mar Cantábrico: el concejo de Gijón, en el centro de la costa asturiana. Un mosaico de praderías que se hacen cuesta arriba hasta encarnar los más de 200 metros del monte Areo y los 400-600 metros del pico San Martín y la peña de los Cuatro Jueces.    

La ciudad de Gijón se ciñe en un bello corsé de valles y montañas. Subido al cerro de Santa Catalina, coronado con el Elogio del horizonte de Chillida, podrás enorgullecerte de lo que te depara la vista, y de la calma con susurro lejano que te trae la brisa.
 

Collage gijonés

Ya está. Has llegado a la ciudad más poblada de Asturias. A tu viaje (y al álbum de fotos respectivo) podrás añadirle etiquetas como: #prehistoria, #romano, #medieval, #minas, #marinero, #cosmopolita, #hospitalidad, #fiesta... Tienes un collage de posibilidades, no te dejes ninguna: 

  • El sabor marinero del barrio de Cimadevilla. Donde te moverás, cual miembro de la comitiva de los Reyes Magos, siguiendo la estrella del horizonte de Chillida, símbolo turístico de la ciudad. El puerto deportivo, las ruinas romanas y la muralla medieval te retendrán otro ratito. Dulce síndrome de Estocolmo… 
  • Pasear descalzo por la playa de San Lorenzo, o calzado por su paseo marítimo. El vaivén de las olas ha creado vastos arenales como este, donde verás casi tantas casetas de playa a rayas de colores como casas coloreadas frente al mar y entramando la ciudad. 
  • Tomar el sol, bucear o practicar deportes náuticos como vela y surf en la playa de Poniente, o en la del Arbeya. Y luego pasarte por el Acuario, a ver qué se cuentan los peces. 
  • Hacer un 2x1, con 500 metros de por medio, visitando el Jardín Botánico Atlántico (con 2.500 especies, robles centenarios, una casería rural tradicional asturiana...) y la Laboral Ciudad de la Cultura (uno de los edificios civiles más grandes de España), con su Centro de Arte y Creación Industrial. 

Los cimientos de Gijón

En la zona occidental del concejo de Gijón y a unos 7 kilómetros de la ciudad, se extienden el brazo del cabo de Torres o campa Torres y los restos de su castro prerromano, uno de los mayores de Asturias. Al abrigo de sus acantilados y de los del cerro de Santa Catalina, los primeros pobladores de la zona pusieron las semillas de la urbe gijonesa.

En el antiguo barrio de pescadores de Cimadevilla o Cimavilla se encuentran otros cimientos de la ciudad de Gijón: las termas romanas de Campo Valdés. Debía ser sumamente gustoso tomar un bañito de agua caliente frente a la bravura del mar del norte. Ahora se esconden bajo la hermosa atalaya de la iglesia de San Pedro, un punto a marcar en el litoral asturiano.


El Camino de la Costa

Al apóstol Santiago también se le visita tras recorrer el más septentrional de sus caminos, el que acaricia la costa cantábrica. Y aquí Gijón es lugar de paso y parada obligada, junto a otras localidades asturianas como Villaviciosa y Avilés. 

Esta ruta también se conoce como el Camino Norte y enlaza la ciudad gijonense directamente con Santiago de Compostela. Pero en este punto también se puede tomar un ramal de Gijón a León y pasarse al Camino Francés atravesando la meseta castellana. Si te has plantado a Gijón y tienes intención de seguir adelante con una mochila a cuestas, todos los caminos te conducirán al “campo de la estrella” de Compostela. 

Y aquí tienes un pequeño chisme: uno de los culpables de que crezca el torrente de peregrinos desde época medieval es Alfonso II, rey de Asturias, quien hizo difundir por toda Europa que había encontrado la tumba del apóstol Santiago.    

Verdes con historia

Gijón puede abrir o cerrar la Ruta Vía de la Plata. Alrededor de la antigua vía que entroncaba con León y Astorga, y dentro de su concejo, podrás visitar yacimientos arqueológicos romanos y medievales. Y descubriéndolos darás con entornos dignos del verde escapada rural: Murias de Beloño, Peñaferruz, Torrexón de Trubia y Veranes. También podrás retroceder hasta la prehistoria siguiendo el rastro de los túmulos del monte Deva y los dólmenes del monte Areo.

Si tienes ansias de más verde puedes subirte al mirador del parque de la Providencia. O desplazarte hasta el Paisaje Protegido de la Sierra del Sueve. O moverte entre las parroquias rurales de Caldones, Deva, Somió y Veriña. En esta última, siguiendo antiguas vías de ferrocarril, una vía verde te conducirá hasta la mina de carbón de la Camocha.     

Tradiciones a pedir de boca

Un buen momento para atracar en Gijón es durante su Antroxu (carnaval), en San Pedro (29 de junio), el Día de Asturias, la Semana Grande y la Fiesta de la Sidra Natural (agosto) y las fiestas patronales y romerías de sus parroquias (verano). Todas ellas serán buenas ocasiones para indagar en su recetario gastronómico. 

Más allá de la gran aclamada fabada asturiana, el pote asturiano, los frixuelos y los picatostes, en Gijón también te servirán pulpu con patatines (sobre todo los miércoles), arroz con almejas, chipirones afogaos (sin tinta) y chipirones rellenos en tinta, rey en salsa de oricios, gallo relleno de mariscos y chopa a la sidra. Y, para postres, charlota o tarta gijonesa. 

Y si es regado con sidra todo sabe mejor. Si te animas, puedes completar la Ruta de la Sidra: en el Museo de la Sidra de Nava y en varios llagares podrás aprender sobre su elaboración (y hasta fabricar la tuya propia). Pero si lo que deseas es saltarte unos cuantos pasos, multitud de sidrerías te recibirán con los brazos abiertos.