Navaluenga

Por María Oliva Hernández

Castilla y León no tiene costa, pero a algunos de sus pueblos no le hace falta. Sus piscinas naturales, pozas y embalses son una auténtica maravilla para darse un chapuzón en aguas frescas y cristalinas.

La localidad de Navaluenga, situada en las estribaciones de Gredos (Ávila), es un buen ejemplo. El río Alberche, en su paso por el pueblo, ha creado tres piscinas naturales que son el principal reclamo turístico durante el verano.

Dos de ellas están separadas por su puente románico del siglo XVI. Originariamente fue levantado para facilitar el paso del ganado de Navaluenga a la sierra, aunque actualmente es sólo peatonal.

La orilla de estas piscinas naturales está cubierta de césped, por lo que es ideal para tomar el sol o hacer picnic en los meses de verano. Además del baño, en el río Alberche también se puede dar un paseo en piragua y en él se celebra el popular Tri Cross de Navaluenga, que consiste en tres pruebas deportivas donde se combina la natación, el ciclismo y el atletismo.

Pantano del Burguillo

Pantano del Burguillo

Por José Ramiro Laguna

En la subcuenca del río Alberche, entre las localidades de Navaluenga, El Tiemblo y El Barraco, está el pantano del Burguillo, otro de los lugares frecuentados por los locales para darse un chapuzón.

Se trata del embalse más antiguo de España (1913) y el más grande de Ávila, que fue construido para la canalización del agua con fines agrícolas y para la producción de energía.

En él también se ha creado un espacio de ocio y, además de tomar el sol y darse un baño, se pueden realizar diferentes deportes acuáticos. La zona donde se encuentra es inmejorable: rodeado de montañas, entre la sierra de Gredos y la de Guadarrama. Además, en su margen está la Reserva Natural del Valle de Iruela, donde está una de las colonias de buitres negros más importantes de Europa.

Bajo las aguas que hoy son surcadas por las embarcaciones de vela, El Burguillo guarda una rica historia. En ellas hay sumergido un pueblo medieval del que hay referencias desde 1215.

Otro de los tesoros del pantano es la isla del Burguillo que se encuentra en el embalse, actualmente privada y que se alquila junto con el castillo del Burguillo que está dentro de sus murallas.

El charco de los Piélagos

El charco de los Piélagos es uno de los rincones con más encanto de Navaluenga. Este pozo ubicado en el río Alberche, a las afueras del pueblo, es bien conocido por los vecinos, pero un secreto para el viajero. Varias rutas de senderismo pasan cerca de sus inmediaciones, aunque la mejor forma para llegar a él es “preguntando a los locales”, tal y como nos comentó Rodrigo propietario de varias casas rurales en Escapadarural.com y de Navaluenga.net.

Antes de sumergirte en cualquiera de estas piscinas y pozas es importante tener en cuenta que el agua dulce de los ríos tiene una composición diferente a la salada del mar. Esto hace que en los ríos se flote menos y es más fácil hundirse.

Casas rurales en Navaluenga

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