Lugares cerca de Madrid donde disfrutar de la nieve

Perfil Carmen López, periodista

Escrito por

04.02.2026

|

7min. de lectura

Nieve en los alrededores de Madrid. Por Vivvi Smak.
Nieve en los alrededores de Madrid. Por Vivvi Smak.

Quienes buscan pasarlo bien en la nieve sin complicaciones pero viven en el bullicio y el hormigón de Madrid, pueden pensar que hacen falta muchos kilómetros para llegar a su objetivo. Pero no es así: la zona acoge muchos lugares nevados donde el plan principal es, simplemente, pasárselo bien sin tener que sacar ningún forfait.

Deslizarse en trineo por una ladera, descubrir cómo se camina sobre el manto blanco con unas raquetas o pasear por pueblos que, tras la caída de los copos de agua cristalizada, se vuelven silenciosos (aunque si se va con críos, es posible que el ruido rompa esa tranquilidad sonora) son algunas de las opciones. Esta selección de lugares cerca de Madrid donde disfrutar de la nieve está centrada en la sierra de Guadarrama y la Sierra Norte, prioriza la accesibilidad y la variedad de actividades para todas las edades.

Puerto de Cotos

Muñeco de nieve en puerto de Cotos. Por josevgluis.
Muñeco de nieve en puerto de Cotos. Por josevgluis.

Situado a los pies de la montaña de Peñalara, el puerto de Cotos es probablemente el destino más versátil para el ocio familiar. Tras el cierre de su antigua estación de esquí, el entorno se ha centrado en el uso recreativo y la conservación del ecosistema. Existen zonas especialmente delimitadas para el uso de trineos, lo que permite que los niños y los mayores jueguen con seguridad sin cruzarse en el camino de los senderistas.

Para las familias que quieran probar algo distinto, también pueden alquilar raquetas de nieve. El terreno que rodea al centro de visitantes permite realizar pequeñas incursiones por el bosque con un nivel de dificultad apto para casi todas las edades. El camino que lleva hacia el mirador de la Gitana es llano y ofrece una panorámica del circo glaciar que, bajo el hielo, es recomendable observar. Además, es muy probable que allí siga habiendo nieve por su altitud, aunque en zonas más bajas ya haya comenzado a convertirse en agua.

Rascafría y el Bosque Finlandés

Caseta en el Bosque de Finlandia, Rascafría Madrid. Por Hernan Bua.
Caseta en el bosque Finlandés, Rascafría (Madrid). Por Hernan Bua.

En el valle del Lozoya, el pueblo de Rascafría es el punto de partida para una jornada en la que, además de con la nieve, se puede disfrutar con la historia. El paseo que une el monasterio de El Paular con el puente del Perdón es una ruta clásica que, teñida de blanco, se vuelve más interesante (quizás) para los más pequeños. Al cruzar el río, se accede al bosque Finlandés.

Este paraje, bautizado así por su parecido con los paisajes nórdicos, es totalmente llano, así que es ideal para jugar en la nieve sin equipaciones (los muñecos de nieve se hacen con las manos así como las bolas para lanzarse unos a otros). Hay que llevar buenos guantes, eso sí. Y también botas para explorar el camino que lleva hasta el pequeño embarcadero de madera junto al río Lozoya. A menudo se forman placas de hielo en los márgenes donde se reflejan los abetos y chopos, un sitio perfecto para los soñadores y románticos que además pueden terminar la jornada con un chocolate caliente en algún bar del pueblo.

Puerto de Navafría

Entrada al puerto de Navafría. Por FDV.
Entrada al puerto de Navafría. Por FDV.

En el límite entre Madrid y Segovia se encuentra uno de los pinares más espectaculares de la península. El puerto de Navafría alberga un centro de esquí de fondo, pero su mayor atractivo para las familias es la posibilidad de caminar por sus pistas forestales. Por lo visto, aquí los copos de nieve son muy ordenados y caen de forma uniforme, así que se crea un pasillo entre los árboles relativamente fácil de transitar.

Los que quieran probar las raquetas de nieve tienen aquí su lugar: al ser un bosque da la sensación de aventura, pero los senderos están bien definidos así que no hay peligro de pérdida (hay que prestar atención, claro). Además, el área recreativa de Las Lagunillas cuenta con espacios abiertos donde, si la capa de nieve es suficiente, se pueden improvisar bajadas en trineo o construir los clásicos y siempre divertidos muñecos de nieve. Además, un secreto (un poco a voces): es un destino mucho menos masificado que Navacerrada.

Cercedilla y el Camino de la República

ladera de Majalasna
Ladera de Majalasna en Cercedilla. Por ABUELO RAMIRO

Cercedilla es uno de los pueblos de montaña más conocidos y transitados de la Comunidad de Madrid. En parte, porque su acceso en tren desde la ciudad lo convierte en la opción más sostenible y cómoda para evitar los problemas de aparcamiento. Además, una vez allí, desde el área de las Dehesas, parten numerosas rutas que en invierno se transforman por completo. Las más recomendables para ir con niños, por ejemplo, son el inicio del Camino de la República o la Calzada Romana.

Aunque son rutas de senderismo, cuando nieva se vuelven los escenarios perfectos para caminar con raquetas o simplemente para jugar en los márgenes del arroyo de la Venta. Hay que tener en cuenta que la protección que dan los árboles hace que la temperatura sea algo más agradable que en las cumbres despejadas. Es común ver a familias con trineos en las zonas más bajas del valle, donde las praderas son pendientes seguras y muy divertidas (el trineo siempre lo es).

Puerto de Canencia y la cascada de hielo

Área recreativa en el puerto Canencia. Por josevgluis.
Área recreativa en el puerto de Canencia. Por josevgluis.

Canencia ofrece una experiencia de nieve más salvaje y menos urbana. Por ejemplo, en invierno es normal ver acebos cargados de frutos rojos entre la nieve. Es un lugar estupendo para una excursión corta y hacer cosas como recorrer el sendero que lleva a la Chorrera de Mojonavalle, que permite ver cómo el agua se congela creando carámbanos de hielo gigantes.

Asimismo, en las zonas llanas próximas al aparcamiento del puerto, suele haber bastante nieve para que sea posible deslizarse en trineo. Aún así, siempre es recomendable comprobar el estado de los lugares antes de embarcarse en la excursión, para no llevarse desilusiones y cargar con el trineo sin sentido.

Navacerrada y el camino Schmidt

El puerto de Navacerrada.
El puerto de Navacerrada. Por Irene Castro Moreno.

No se puede hablar de nieve en Madrid sin mencionar Navacerrada, aunque no se haga referencia a las pistas de esquí alpino. El pueblo, con sus calles de piedra y restaurantes, es un auténtico refugio tras el frío del puerto. En su zona alta, destaca la ruta conocida como el camino Schmidt: comienza en el mismo puerto y se interna hacia la vertiente segoviana por un sendero sombrío donde la nieve se conserva impecable durante semanas.

Es un recorrido que se puede adaptar: no es necesario llegar hasta el final. De hecho, con completar los primeros dos kilómetros bajo los Siete Picos ya permite disfrutar de la nieve más pura de la sierra. El terreno, con ligeras subidas y bajadas, es entretenido para los niños y se puede hacer perfectamente con botas de montaña o raquetas si ha nevado recientemente. 

Perfil Carmen López, periodista

Carmen López

Soy periodista y escribo sobre cosas que importan en sitios que interesan desde hace más de una década.

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