Puente de los Rebecos. Por Laura Fernández

En el abismo de los Picos de Europa

La Ruta del Cares es uno de los itinerarios de montaña más populares de los Picos de Europa. Discurre por una garganta de gran altura que sigue el cauce del homónimo río. El sendero está excavado en la roca, se adentra entre túneles, es estrecho y su superficie está compuesta de piedras sueltas de diferentes tamaños.

Estas características, y el entorno que la rodea, le han valido para ganarse la fama de ser una de las rutas más bonitas de los Picos de Europa. Aunque también es de las más concurridas.

1. La Ruta del Cares no fue creada para los senderistas

Por Laura Fernández

En 2018, más de 183.000 personas realizaron la Ruta del Cares, según los datos facilitados por Turismo de Asturias. La mayor parte de ellas la recorrieron en verano, momento en el que el camino puede llegar incluso a los 4.000 usuarios en un solo día.

Un número bastante elevado si tenemos en cuenta que estamos hablando de una ruta de montaña que no fue pensada para los senderistas, sino para crear una vía de comunicación entre los pueblos de Caín (León) y Poncebos (Asturias). No presenta un gran desnivel, pero en ella los peligros son impredecibles.

“Es una ruta de montaña, si hace mal tiempo se puede complicar mucho. El agua puede deslizar piedras, y también puede haber ganado por encima que tire las piedras. El peligro real de la Ruta del Cares es lo que hay por encima”, comenta Monchi Fernández, montañero con años de experiencia en recorrer los Picos de Europa.

La Ruta del Cares fue abierta entre 1945 y 1950 para que los operarios de la central hidroeléctrica de Camarmeña pudiesen acceder a los canales de agua que llegan hasta la presa de Caín (León), construidos entre 1916 y 1921.

Fue una obra complicada en la que trabajaron más de 45 personas. Y es que, al igual que la canalización, el camino está tallado en la roca, a 50-60 metros de altura sobre el río Cares.

La orografía ha hecho que también sea conocida como Garganta Divina. Para poder cruzar de una roca a otra, además de puentes, se tuvieron que abrir unos 73 túneles, muchos de ellos concentrados entre el segundo tramo de la ruta y en el último kilómetro antes de llegar a Caín.

Cuando se destruyó una parte del camino

En abril de 2012, uno de los tramos del camino quedó destruido debido al desprendimiento de una gran roca en la conocida como “La madama de la huertona”. Esto hizo que el sendero se viese interrumpido por completo, ya que no hay otra vía alternativa; al menos practicable para la mayor parte de los senderistas.

Para unir ambos lados lo más rápido posible, se optó por construir un puente con tablas de madera: la pasarela de Los Martínez. Su construcción fue complicada, ya que los operarios debían estar colgados en el vacío a 80 metros de altura. Acercar el material de construcción también fue difícil, el terreno es demasiado agreste, por lo que se ayudaron de un helicóptero.

Pasarela de los Martínez. Por Laura Fernández

Los reyes del Urriellu

El nombre de la pasarela hace honor a la familia Martínez, una saga de montañeros, guías y guardas de los Picos de Europa. El patriarca, Víctor Martínez Campillo, fue una leyenda del montañismo en la zona, ya que participó en el tercer ascenso en el Pico Urriellu (Naranjo de Bulnes) en 1916.

También fue el responsable de abrir la Vía Víctor, en la cara sur del Pico Urriellu, e inició la saga de guardas de estas montañas. Él mismo fue el acompañante del rey Alfonso XIII y de otros mandatarios.

Sus hijos, Alfonso y Juan Tomás Martínez, siguieron sus pasos. El primero de ellos era conocido porque fue el montañero que más veces ascendió el Naranjo de Bulnes, unas 500 veces. Ambos hermanos abrieron varias vías en la montaña. La Vía Sur, también llamada Directa de los Martínez, es actualmente una de las más utilizadas y seguras del pico.

Al pico Urriellu también se le llama Naranjo de Bulnes porque “A las 7 de la tarde en verano, y más temprano cuando llega el invierno, le pega el sol al atardecer y se pone de color naranja”, explica Monchi Fernández.

2. La Ruta del Cares al completo

En Escapada Rural realizamos la popular Ruta del Cares. Aquí te dejamos un resumen de nuestra ruta y algunas preguntas que también nosotros nos hicimos mientras la preparábamos.

¿Empiezo la ruta en Poncebos o en Caín?

Central Hidroeléctrica de la Camarmeña, en Poncebos. Por ksl

La Ruta del Cares no es circular, así que la vuelta se realiza por el mismo camino que la ida. Se puede comenzar en Poncebos (Asturias) o en Caín (León), indistintamente. En ambas entradas hay una pequeña zona donde estacionar el coche, aunque hay que tener en cuenta que dependiendo de la época estará más o menos lleno.

La diferencia entre ambos pueblos es que en Poncebos, Asturias, el tramo inicial tiene una ligera pendiente de 2 km. La subida es sencilla, aunque es cansada y el descenso, a la vuelta, sí puede ser peligroso. Algunas rocas resbalan.

Si comenzamos la ruta en la parte de Caín, en cambio, el camino apenas presenta desniveles.

La ruta entera, ida y vuelta, son unos 24 km que se realizan en unas 6 horas y 15 minutos de media.

La ruta

Inicio de la Ruta del Cares en Poncebos. Por Laura Fernández

En el caso de empezar la senda, como nosotros, en Poncebos, podemos estacionar el coche en uno de los aparcamientos que hay habilitados pasando el pueblo o, en el caso de que haya sitio, al borde de la carretera en el inicio del sendero.

Justo antes de que comience la senda nos encontramos con la central hidroeléctrica de Camarmeña, la responsable de la creación del camino que llega hasta la presa de Caín.

Los Collados. Por Laura Fernández

Los dos primeros kilómetros desde el inicio en la parte asturiana son de subida. Presenta un desnivel de 300 m, aunque no supone un gran esfuerzo si se va con calzado de montaña y ropa deportiva. La subida finaliza a la altura de Los Collados, donde el sendero parece enderezarse.

El segundo tramo discurre por un desfiladero estrecho cuyo suelo se compone de piedras y areniscas. No es complicado, siempre que uno no tenga vértigo, camine atendiendo a las peculiaridades del terreno y pegado a la pared de la montaña.

Cuevas en la Ruta del Cares. Por Laura Fernández

Más adelante, el camino cruza diferentes túneles, la mayoría excavados en la parte más próxima a Caín.

Hay que tener especial cuidado, ya que en ocasiones el camino está invadido por las cabras. Podrás oírlas durante todo el trayecto, ya que muchas están pastando en las montañas y llevan campana.

Según avanzamos por el tramo leonés, la garganta se va estrechando. También hay más vegetación y el río se puede ver más fácilmente. Aquí empezaremos a cruzar los populares puentes de la ruta, que nos llevan de un lateral a otro del desfiladero.

Hay cabras durante la ruta. Por Laura Fernández

El primero es el de Bolín, donde hay una fuente natural en la que podemos aprovechar para rellenar las cantimploras. [Atención: Este es el único manantial que hay en la ruta. Es importante que lleves agua en la mochila para todo el camino. Si podemos evitar que sea de plástico de un solo uso, mejor. En la ruta no hay contenedores, excepto en las entradas al sendero, donde hay varios de reciclaje. Guarda todos los deshechos en la mochila hasta que finalices la senda].

El siguiente puente es el de Los Rebecos. La cueva junto al puente, con las paredes del desfiladero tan próximas, hacen que este sea uno de los puntos más fotogénicos de la ruta. Según Monchi Fernández, “todo el mundo dice que es la parte más bonita porque es donde la garganta es más vertical”.

Puente de Bolín. Por Laura Fernández

La última etapa del camino, que ya llega hasta el pueblo de Caín, discurre por túneles excavados en la roca. Las vistas, desde sus ventanas, son maravillosas. Ya estamos cerca de la civilización, donde podemos parar a retomar fuerzas con su sabrosa gastronomía, aunque antes nos espera la presa y el salto de agua de Caín. El final de la ruta, o el principio si la haces en el otro sentido.

Extra: De Caín a Valdeón

Este tramo no lo realiza todo el mundo, aunque es el más sencillo ya que está asfaltado. Discurre por la ruta vieja que va hasta Caín, hay un mirador y ahí es donde están el bosque de Corona, donde se dice que fue coronado el rey Pelayo, y el Chorco de los lobos, donde antiguamente se acorralaba y mataba a los lobos.

3. Dónde comer

Sidra y queso de Cabrales. Por tradición, la sidra se escancia, aunque en los últimos años lo hacen las máquinas. Por Laura Fernandez

En toda la Ruta del Cares no encontrarás ningún puesto de comida o bebida. Lo más recomendable es que lleves víveres en la mochila para el camino.

Si comienzas la ruta temprano, llegarás a Caín o a Poncebos a la hora de comer. Esta es la mejor opción, ya que la gastronomía de los Picos de Europa está deliciosa.

En el caso de Caín, los restaurantes están más cerca de la senda que los que están en la parte de Poncebos. El precio del menú ronda los 10 euros. En la zona de Caín podrás encontrar cocido leonés y mucha carne, como el cordero o el cabrito, además de embutido. Los restaurantes son La Ruta, La Taberna de Caín, Casa Tino y Casa Cuevas.

En la zona de Poncebos la especialidad es la fabada asturiana y, sobre todo, el queso de Cabrales, el queso azul Denominación de Origen que se elabora en esta zona de Asturias. Para comer puedes optar por el hotel Garganta del Cares, que es el que más próximo está a la ruta.

4. ¿Es realmente peligrosa?

Desfiladero Ruta del Cares. Por aidart

Según el Presidente de la Federación Asturiana de Deportes de Montaña, Escalada y Senderismo del Principado de Asturias (FEMPA), Juan Manuel Rionda, la Ruta del Cares tiene una peligrosidad objetiva, la que puede tener cualquier montaña. “La persona que camina tiene el abismo a su lado. Si te caes, te matas sí o sí. Por la otra parte está la ladera, que se te puede venir encima”, explica.

Evitar ir con niños muy pequeños. Son impredecibles y pueden salir corriendo

Sin embargo, coincide en que se trata de una ruta fácil si se hace con sentido. “Habría que mirar cómo está la persona de preparada para hacer la ruta. Hay gente que la hace por primera vez, que no está en forma, que va con niños o que no va bien equipado. He visto a gente haciendo la ruta en chanclas”, dice.

Otro peligro es que en el camino no hay agua y, dependiendo de la época del año, en la garganta hace mucho calor. “Hay que estar muy atentos durante el camino, ya que hay muchas incidencias”, dice. Es mejor evitar la temporada alta ya que “Hay mucha gente”, no salirse del sendero y evitar ir con niños muy pequeños “Son impredecibles y pueden salir corriendo”.

Debido a la falta de información, Juan Manuel Rionda reclama que “Debería haber dos personas en el parque que advirtieran a los senderistas sobre los peligros”, dice. “En otros lugares de España, y del mundo, se cobra una ecotasa simbólica, puede ser de 1 euro, con la que se podría pagar a esas personas. Además, también podríamos tener a un par de ATS que estén a pie de ruta y puedan desplazarse donde haya una incidencia”, concluye.

5. Consejos para hacer la ruta

Antiguas casa de algún pastor. Por Laura Fernández

  • – Llevar un calzado adecuado. Lo ideal serían las botas de montaña.
  • – Llevar una mochila no muy pesada con agua y algo de comida, como unas barritas energéticas.
  • – El tiempo es muy cambiante, porque estás dentro de una garganta. En verano hay que tener en cuenta que puede hacer mucho calor, aunque también puede caer algún chubasco. Intenta llevar la ropa adecuada y cómoda.
  • – La mejor época para hacer la Ruta del Cares es de mayo a octubre.
  • – No salirse del sendero principal, por otros caminos que se cruzan de los pastores y que están sin definir.
  • – Caminar prestando atención al camino. No acercarse al borde ni hacerse selfies.
  • – No llevar a niños pequeños.

6. Qué ver en los alrededores

Asiegu, pueblo ejemplar 2019

Asiegu. Por César Fernández

A pocos kilómetros en coche desde la Ruta del Cares está Asiegu, una pequeña aldea típica asturiana que en 2019 fue galardonada por la Fundación Princesa de Asturias como Pueblo Ejemplar de Asturias. Un buen lugar para realizar la Ruta del Queso y la Sidra (todo es artesanal) y para acercarse al Balcón del Naranjo de Bulnes. Un mirador situado en la parte inferior del pueblo donde hay unas increíbles vistas al Urriellu.

Arenas de Cabrales, donde elaboran el famoso queso

Aquí es donde está la Cueva exposición del queso de Cabrales. En ella se realizan visitas guiadas donde te explicarán los orígenes de este manjar asturiano, cómo se elabora y cómo es la vida de los pastores de la zona. En total, la visita dura unos 45 minutos e incluye degustación del queso.

Subir a Bulnes en funicular

Bulnes. Por JuanIgnacio

La pequeña aldea de Bulnes está en el corazón de los Picos de Europa. Durante años, estuvo incomunicada, ya que no se podía acceder hasta ella por carretera. Hoy, podemos subir hasta Bulnes o bien por un camino a pie desde Poncebos, o en el funicular que conecta ambos pueblos. Desde arriba se puede acceder por un sendero hasta el mirador Pico Urriellu (a 10 min andando).

7. Dónde dormir en la Ruta del Cares

Según Onofre Alonso, técnico de publicidad y comunicación en la Promoción Turística y Cultural del Principado de Asturias, la mayor parte de los que realizan la Ruta del Cares se quedan a pernoctar en la zona de Cabrales: “En Arenas de Cabrales o en Poncebos, ya que es lo más próximo a la senda”, dice.

En el caso de León, muchos son los que optan por quedarse en Caín o en Posada de Valdeón. En ambas partes puedes encontrar una amplia oferta de casas rurales.

Un Comentario publicado

  1. Antonio
    Publicado 11 noviembre 2019 en 19:12

    Es una maravilla esta ruta si aprecias la naturaleza,la hice ida y vuelta con mi esposa y una perra pastor aleman, no te la pierdas de hacer pero no cuando hace mucho calor,lo mas bonito esta cerca de Cain,cuando yo la hice no se habia hecho el tramo nuevo por desprendimiento,volvere de nuevo,poneros las botas y animo.

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