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5 Alojamientos en Puigcerdà

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317 Alojamientos cerca de Puigcerdà

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Últimas opiniones en Puigcerdà

Vam estar molt a gust, amb ganes de repetir!

Vam estar molt a gust, amb ganes de repetir!

Moon

Vam estar al Mas Meya amb la meva parella, el nostre fill d'un any i mig, i la nostra gossa, ens vam senitr molt comodes, joguines per nens, ens van deixar un trineus... vam estar molt a gust, amb ganes de repetir!

100% recomendado

100% recomendado

Maria Pilar Lopez

Trato de 10. Alojamiento moderno y muy acogedor. Ubicación excelente para desconectar y a 5min en coche del centro de puigcerda.

Acogedor y agradable

Acogedor y agradable

Blanca Beneto Beneto

El apartamento es tal y como aparece en las fotos. Está limpio y con todo lo necesario para una estancia agradable. Tiene muchos detalles para sentirse como en casa. Hemos estado muy a gusto. Si volvemos a Puigcerda no dudaremos en repetir.

Perfecto

Perfecto

Raquel Eisheth

El aparramento es muy bonito, no le falta ningún detalle. Está equipado con todo lo necesario. La cocina impecable y provista de papel de cocina, pastillas para el lavavajillas, detergente... no hay que preocuparase por llevar nada. Te sientes como en casa. Además, está muy muy limpio. Monica es encantadora y te ayuda en todo lo necesario. Para repetir!

Puigcerdà, una villa medieval en un extenso valle

Al norte de Catalunya, la comarca de la Cerdanya ocupa uno de los valles más extensos de toda Europa. En la comisura derecha de esta amplia sonrisa encontrarás su capital: Puigcerdà. Está enmarcada en la provincia de Girona, entre altas cumbres y campos donde pasta apaciblemente el ganado. En un paisaje con mucha luz y donde se viven intensamente los cambios de estación y toda la paleta de colores que acarrean.

¿Cómo puedes descubrirla?

Una manera es siguiendo las huellas que se esparcen por todo el casco histórico (amarillas) y sus alrededores (naranjas). En total son 13 puntos del recorrido Huellas Culturales.

Pero nosotros ahora, sin más dilación, te contamos algunos de los rincones ceretanos que no debes perderte:

  • Los 35 metros de altura del campanario de la iglesia de Santa Maria, templo que fue destruido durante la Guerra Civil. Su vacío, lo ocupa la plaza de Santa Maria, y los restos que quedan de la iglesia dan un toque muy singular a este entorno. Si subes a lo alto del campanario, tendrás unas magníficas vistas de la comarca.
  • La plaza de Cabrinetty (antigua Plaça Major). Rectangular, porticada y muy pintoresca.
  • El antiguo convento de Sant Domènec. Hoy, iglesia parroquial. Si rebuscas en una de sus capillas laterales, verás uno de los conjuntos de pintura mural gótica más importantes de Catalunya.
  • El lago y el parque Schierbeck. Sin duda, dos de los espacios más retratados del municipio. En julio y agosto podrás pasearte en barca por el lago y escuchar lecturas al aire libre. A todo el alrededor se levantan torres de finales del siglo XIX, cuando Puigcerdà se puso de moda como destino de veraniego entre la burguesía catalana.
  • El Museu Cerdà-Casa Ceretana. Te mostrará cómo era un típico "mas" de la zona y la vida rural de los siglos XIX y XX.
  • La ermita de Sant Marc, dentro del término municipal. Podrás llegar con un agradable paseo siguiendo el Camí de Sant Marc.  

El juego del ángel

¿Qué te sugiere? Sin duda, algo prometedor. Así se llama una de las novelas de Carlos Ruiz Zafón, y transcurre, en parte, en esta localidad. Diez columnas de granito te indicarán los distintos escenarios literarios y unas placas te recitarán los pasajes correspondientes. Hallarás la primera en la estación de Renfe y la última, en el Passeig dels Enamorats.

Si quieres seguirlo con un guía, la Oficina Municipal de Turismo de Puigcerdà te acompañará en la ruta (con reserva previa).

Deportes de altura

¿Te apetece un poco de deporte a baja temperatura? Pues tienes a tu alcance una pista de hielo, las estaciones de esquí de La Molina y Masella y las de esquí nórdico de Lles de Cerdanya, Aransa y Guils Fontanera.

¿Quieres ver cómo luce Puigcerdà desde el aire? No te costará demasiado hacerte con un vuelo en globo, parapente, ultraligero… El gran abanico de posibilidades de turismo activo se completa con rutas en quad y BTT, hípica, pesca y un largo etcétera.

Si haces una búsqueda por el apartado de senderismo, uno de los resultados será la Gran Volta a la Cerdanya, un circuito que se mueve entre los 1.000 y los 2.000 metros de altura y que enlaza los antiguos caminos que comunicaban los pueblos de la comarca.

Ten en cuenta también el GR-11: Sendero del Pirineo. La etapa 11 va de Planoles a Puigcerdà (27,5 kilómetros, 7 horas y 25 minutos) y la 12, de Puigcerdà al refugio de Malniu (15 kilómetros, 4 horas y 15 minutos), que se encuentra a los pies del macizo del Puigpedrós. Una vez aquí, no dejes de visitar el lago de Malniu: un nido de leyendas, ya que se cuenta que era lugar de encuentro de todas las brujas de la Cerdanya.

Tradiciones a nado y 1.000 caballos

La Fiesta Mayor del Roser (julio) te abrirá el apetito de las celebraciones estivales. Siempre trae consigo conciertos y bailes, habaneras, actuaciones de castellers, sardanas, concursos gastronómicos y comidas populares.

No tendrás que esperar demasiados días para que te caiga otra buena: la Festa de l’Estany o Fiesta del Estanque (agosto). Un lugar emblemático para pasar unos días de verano igual de emblemáticos. Entre sus muchas actividades (repartidas por distintos espacios), nunca van a faltar las más tradicionales: una travesía a nado por el lago, los correfocs, los pasacalles con gigantes…   

El 8 de septiembre tienes también la Fiesta de la Mare de Déu de la Sagristia, su patrona. Pero no todo se acaba con el cese del calor. Durante la Fira del Cavall (noviembre), una de las más importantes de Europa, verás reunidos más de 1.000 ejemplares de la raza autóctona del Pirineo. Se complementa con la venta de productos de todo tipo.

Toda una fiesta para el trinxat

Con la col de invierno y las patatas se elabora un plato tan tradicional como el trinxat, que suele ir acompañado con tocino y butifarra. Cuenta con este evento en su honor: la Festa del Trinxat de Puigcerdà (febrero).

Otros platos estrella de la zona son el conejo con setas, el tiró amb naps (pato con nabos), el fetge amb agredolç (hígado con agridulce), las sopas de ajo (altamente recomendables en los fríos días de invierno).

También gozan de buena fama sus embutidos, sus quesos de vaca y oveja y otros derivados de la leche: como sus deliciosos yogures artesanos y su mel i mató (requesón con miel).