Casas rurales en Cataluña

Cataluña

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Casas rurales con encanto en Cataluña

Tierra de contrastes abierta al Mediterráneo. Con ríos que surcan valles y llanuras tras haber buscado las cosquillas a los Pirineos. Una tierra que es cuna de multitud de culturas.

Los alojamientos más destacados de Cataluña

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Ca l'Anxica

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Lleida

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Can Fainé

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Barcelona

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Cal Saragossa

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Lleida

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Mas Ros

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Girona

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Casas Rurales El Xalet de Prades

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Tarragona

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Cal Jafra

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Tarragona

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Espai Fonda

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Can Fontanelles

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Can Mas Vila

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Cal Domingo

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Lleida

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Ant

Las zonas más solicitadas de Cataluña

Pirineo, Costa Brava, Delta de l'Ebre... Algunos de los destinos de naturaleza más célebres de España se encuentra en Cataluña. Una oferta casi ilimitada para todo el año.

Últimas opiniones en Cataluña

Cal Xiu

"Para desconectar"

5
Opinado el
Estuvimos con la familia una estancia muy agradable. El único problema es el wifi, que es limitado. Sé que se puede pensar que vas a relajarte,... Ver opinión completa

Mas Garballer

"Excel-lent per colles de families amb nens!"

5
Opinado el
Diversitat d' espais i equipaments perfectes! Atenció excel·lent dels propietaris. És una casa que permet gaudir de l' exterior però si no... Ver opinión completa

Can Cruset Agroturisme

"Ideal para desconectar en familia o con amigos"

4
Opinado el
Estuvimos en la parte de la casa llamada Ca la Munda, eramos 8 adultos y 3 niñas (1, 3 y 6 años). El interior de la casa está perfectamente... Ver opinión completa

Can Dolça

"Excelente casa rural en una ubicación de peliculas! "

5
Opinado el
Excelente todo! la casa es hermosa, grande y cómoda. Las camas super comodas y con todas las comodidades. Nosotros disfrutamos partucilarmente... Ver opinión completa

Mas Arnau

"Estancia fantastica"

5
Opinado el
Mi pareja me regalo unos dias en esta estancia. Cuando llegamos nos encontramos con una masia preciosa con mucho espacio y cerca del pueblo (5... Ver opinión completa

Tu escapada de turismo rural a Cataluña

Experiencias por todo lo alto: el Pirineu Català

Será tu destino preferido si juegas a ser como Kilian Jornet.

  • En el Parque Nacional de Aigüestortes y Estany de Sant Maurici hay casi 200 lagos de alta montaña. En el top 1 está el de Sant Maurici, desde donde pueden verse los Encantats, la cima más emblemática. El patrimonio mundial toma forma con las iglesias románicas de La Vall de Boí y la tradición ancestral de las falles, alrededor de la noche de San Juan.
  • El Parque Natural de L'Alt Pirineu se gana la palma por ser el más extenso de Cataluña y tiene en su equipo la campeona de las cumbres catalanas, la Pica d'Estats (3.143 metros). Hacia el sur, en La Pobla de Segur, podrás ver la peculiar bajada de balsas de la Fiesta de Els Raiers (alrededor del 1 de julio).
  • En el Parque Natural del Cadí Moixeró te espera el Pedraforca, símbolo del excursionismo catalán. También el pueblo medieval de Gósol, donde en 1906 Picasso pintó una parte de su obra, y Castellar de n'Hug, con sus croissants XL y el Concurso Internacional de Perros Pastores en verano.

¡Muy recomendable también fichar en el santuario de Núria y Camprodon!

Basculando entre Lleida y Tarragona

Lleida es una apuesta por los deportes de aventura, como hacer kayak entre las paredes del Congost de Mont-rebei. Pero es también disfrutar de los aromas y colores, sobretodo en primavera, de sus extensos campos frutales. Y visitar numerosos pueblos y ciudades con encanto, como Balaguer, Guimerà y Cervera, sumergida en niebla en invierno y en esoterismo y desenfreno a finales de agosto con su Aquelarre, donde se te servirá también una buena dosis de fuego y pólvora con los correfocs.

Tarragona, por otro lado, te ofrece un respiro espiritual con la visita a los monasterios de Poblet y Santes Creus y las infinitas playas del Delta de l'Ebre, el verde intenso de sus campos de arroz en verano y el avistamiento de aves. A orillas del mismo río se bañan Miravet y Siurana, dos pueblos de postal. Pero Tarragona es también tradición. Rezuma entre las murallas de Montblanc con la representación de la leyenda de san Jordi (abril) y en Valls con los castells, esas torres humanas que quitan el hipo, y las sabrosas calçotades, otro factor de riesgo…

Montserrat: los pulmones más devotos de Barcelona

Puedes acceder a esta montaña mágica en coche o escoger otros medios más arriesgados: tren cremallera y teleférico o el tradicional ascenso a pie desde Monistrol de Montserrat. Dentro de su santuario podrás rezar a la Moreneta y escuchar a la escolanía cantando El virolai. También podrás hacerte con las mejores vistas subiendo a la cima de Sant Jeroni (a 1 hora y 30 minutos del santuario).

El pueblo más festivo y otros lares de la Cataluña Central

Retumbar de tambores, una multitud tarareando melodías a pleno pulmón, figuras trazando círculos y esparciendo fuego… La Patum de Berga, patrimonio mundial, es difícil de olvidar. También están Cardona y su imponente castillo, el carnaval de Solsona, la pintoresca Plaça Major de Vic, Rupit y su Salt de Sallent, el embalse de Sau...

El Montseny, el “monte señal” que sirve de guía

Algunos de los imprescindibles del Montseny son subir al Matagalls y visitar el castillo de Montsoriu (de jueves a domingo), el más importante del gótico catalán. Esta fortaleza se encuentra entre los pueblos de Breda, famoso por su terriza, y Arbúcies, que celebra las Enramades en primavera. También destacan la fiesta del bandolero Toca-sons de Taradell (agosto) y la Feria del Aveto de Espinelves (diciembre).

Girona y la Costa Brava

En Escocia tienen el monstruo del lago Ness y en Cataluña una canción infantil habla del monstruo de Banyoles. Quizás no des con él, pero vale la pena pasear alrededor de su lago. En tu ruta por Girona tampoco deberían faltar Pals y Peratallada.

Ni Begur ni Calella de Palafrugell, donde julio tiene que hallarte en la tradicional Cantada d'Havaneres con un vaso de rom cremat en la mano. Este es territorio de la Costa Brava y es muy aconsejable gozarlo a paso lento, siguiendo el Camí de Ronda y dándose chapuzones en la intimidad de sus calas.

En la zona de L'Empordà también están las ruinas griegas y romanas de Empúries, el pueblecito blanco de Cadaqués... y el monasterio románico de Sant Pere de Rodes.

La Garrotxa

De vuelta al interior te esperan Besalú, uno de los conjuntos más importantes de la Cataluña medieval, y Castellfollit de la Roca, que afianza su atractivo al borde de un risco de 50 metros de altura.

No tengas miedo y adéntrate en el Parque Natural de la Zona Volcánica de La Garrotxa, ¡todos sus volcanes están profundamente dormidos! Podrás pasearte por las interioridades del Croscat y llegar hasta la pequeña ermita que se esconde en el cráter del de Santa Margarida. Otra de las atracciones de la zona es la Fageda d'en Jordà y su festival cromático en otoño o su verde intenso primaveral.

Para conocer un poco más a los catalanes

Hay que advertir de que los catalanes son un tanto escatológicos, lo que explica que entre las figuras de su pesebre añadan la del caganer. En Nochebuena, además, los niños fan cagar el tió golpeándolo con palos mientras cantan, esperando que este leño mágico que semanas antes han ido a buscar al bosque les de regalos.

Lo que no va a faltar en su mesa en Navidad ni los días de más frío es la escudella i carn d'olla y cuando llega la castanyada (magosto) también tienen un postre muy típico, los panellets: pastelillos de mazapán con piñones, coco, café... Pero he aquí unos imprescindibles para todo el año: el pa amb tomàquet y beber vino con porrón. Acompáñalos de un plato de butifarra con alubias. Y de postre, crema catalana, con una capa de azúcar caramelizado, por favor.

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