Mismo nombre, distinto lugar: pueblos con nombres que se repiten en el mapa
Escrito por
26.02.2026
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El Villanueva de los Infantes de Ciudad Real. Por Jose Antonio
Si alguien te dice que está en Villanueva de los Infantes ¿sabrías decir en qué provincia se encuentra? ¿En Ciudad Real o en Valladolid? Lo mejor será que le pidas que te concrete en cuál está, porque lo cierto es que hay dos pueblos que se llaman exactamente igual y están a más de 400 kilómetros de distancia. ¡Como para dar la vuelta!
Este no es un caso único en España. Son varios los pueblos que tienen una toponimia muy parecida -o incluso clavada- y que, para evitar confusiones, han tenido que añadir alguna coletilla que les diferencie. Vamos a conocer todos esos pueblos que se repiten por curiosidad y para que tengamos claro cuál poner en el GPS y que no nos haga pasar una mala jugada.
A elegir entre dos Villanueva de los Infantes (Ciudad Real o Valladolid)

Si buscas una escapada rural tranquila, como decíamos antes, puedes ir a Villanueva de los Infantes. Concretamente a dos: Villanueva de los Infantes de Ciudad Real, en Castilla La Mancha; y Villanueva de los Infantes de Valladolid, en Castilla y León. Además de estos dos pueblos de nombre calcado, hay que decir que “Villanueva” es el nombre más repetido en la toponimia española: lo llevan en su denominación oficial 66 municipios en el estado.
¿Cómo es cada Villanueva de los Infantes? El manchego tiene casi 4.800 habitantes y está considerado uno de los pueblos más bonitos de Ciudad Real y de España. Es conocido por ser ese “lugar de La Mancha” de cuyo nombre no quiso acordarse El Quijote, donde comenzarían las aventuras del famoso caballero de Cervantes. Además, fue un gran exponente del esplendor del Renacimiento y Barroco y foco cultural durante el Siglo de Oro. Tiene espacios clave como la escuela de gramática de la Casa de los Estudios, lugar habitual de tertulias de los autores ilustres de la época; y el convento de Santo Domingo, donde pasó sus últimos días el escritor Francisco de Quevedo.

El Villanueva de los Infantes de Valladolid es mucho más pequeño. Es un pueblecito de poco más de 100 habitantes ubicado en Páramos de Esgueva, rodeado por un paisaje natural de chopos y sauces, así como campos de cultivo y pastos. Su núcleo urbano está conformado por casas de adobe y callecitas empedradas donde destaca la iglesia de Santa María la Mayor, del siglo XII. Un lugar tranquilo para desconectar en el rural.
Sada: ¿Navarra o Galicia?

Ojo si nos vamos de escapada rural a Sada, porque también hay dos municipios que se llaman exactamente igual. Uno nos lleva hasta la costa gallega, mientras que el otro nos invita a conocer el rural navarro (solo podemos diferenciarlo por su denominación en euskera, Zare, aunque no es oficial). De nuevo, podemos elegir entre un destino popular y otro más rural y calmado.
El Sada de las Rías Altas, en la provincia de A Coruña, supera los 17.000 habitantes. Es un municipio de contrastes entre el azul del mar y el verde de la montaña, una fusión entre lo urbano y lo rural. Es un destino turístico en verano gracias a sus playas, como la de San Pedro o la de Cirro; y a sus calas vírgenes y paradisíacas, como Morazón, Arnela, Cala San Mamede o Cala Os Lobos.
En él destacan sus bonitos barrios marineros de A Tenencia y Fontán, con viviendas acopladas de forma desordenada a lo largo del acantilado del puerto. Guarda reliquias de otra época como el castillo de Fontán -que era lugar de entrada para los peregrinos del Camino de Santiago hacia Betanzos- y el conjunto histórico industrial y cultural de Cerámicas O Castro. Y presume de una arquitectura modernista que recuerda el esplendor del municipio en los años veinte del siglo XX, así como de grandes pazos que visibilizan el poderío de las familias burguesas entre los siglos XVII y XIX.

Por otro lado, el Sada navarro apenas tiene 128 habitantes. Por aquí pasaba una ramificación del Camino de Santiago que llegaba de Sangüesa y se dirigía hacia Vizcaya; de hecho, en la localidad funcionó un hospital entre finales del siglo XVII y principios del XIX con un mayordomo y un hospitalero. Hoy es un destino ideal para amantes del senderismo por su gran cantidad de caminos entre montes y bosques de robles y encinas, así como un estandarte del arte románico rural. Está cerca de otros puntos de interés turístico como Sangüesa, el castillo de Javier, el monasterio de Leyre o el pantano de Yesa.
Apellidos o coletillas que marcan la diferencia

Hay muchos municipios que se llamaban igual, pero decidieron cambiar sus nombres, o más bien añadir un apellido o coletilla para evitar confusiones. Sobre todo para los pobres carteros, que hasta la implantación de los códigos postales en España (en 1981), no sabían a dónde tenían que enviar ciertas cartas y algunas personas llegaban a abrir misivas que no eran para ellas. Es lo que hicieron, por ejemplo, en Alberite: había uno en La Rioja y otro en Aragón, hasta que el maño decidió rebautizarse como “Alberite de San Juan” para que el correo llegara correctamente.
Si hoy nos sorprende todo esto, cómo sería la vida a comienzos del siglo XX, cuando había más de mil pueblos que compartían un nombre idéntico. Todo cambió en 1916, cuando se decidió eliminar las repeticiones de nombres. Se encargó de estudiarlo la Real Sociedad Geográfica, con el liderazgo del historiador Manuel de Foronda, más conocido como marqués de Foronda.

Así, se modificaron las denominaciones de algunos municipios: el madrileño Becerril de la Sierra se diferenció del Becerril segoviano; el andaluz Montalbán de Córdoba se separó toponímicamente del Montalbán aragonés; también se marcaron distancias —no solo físicas— entre el Salceda cántabro y el Salceda de Caselas de Pontevedra.
Podríamos seguir con centenares de pueblos. Y a los casos que hemos mencionado de municipios homónimos habría que sumar otros que todavía se mantienen en la actualidad como Sancti-Spíritus, que hay en Salamanca y en Badajoz; Cieza, que existe en Murcia y en Cantabria; Villaescusa, visitable tanto en Zamora como en Cantabria; y Sobrado, presente en A Coruña y en León. Si viajamos a alguno de estos pueblos… ¡hay que fijarse a qué provincia vamos!
Raquel Andrés
Periodista y aventurera. Me has podido leer en Escapada Rural, Diari Nosaltres La Veu, La Vanguardia, El Salto y otros medios. Habitante y amante de las zonas rurales, sea cual sea el destino. Procuro escaparme una vez por semana con las botas de montaña, el arnés o el neopreno. También soy un intento de baserritarra.















