Aperitivo bajo tierra: dónde tomar algo a 12 grados en verano

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22.08.2026

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6min. de lectura

Cuevas de la Villa, en Requena (Valencia).
Cuevas de la Villa, en Requena (Valencia). Por TurismoRequena.

Hace siglos, muchas villas excavaron bajo sus calles auténticos laberintos subterráneos que hoy se han convertido en el refugio climático perfecto contra las olas de calor. Además, usan un sistema de refrigeración natural y sostenible, nada de ventiladores ni aires acondicionados. Con una temperatura constante que oscila entre los 12 y los 14 grados, e ellos se extienden auténticos templos del vino: las históricas bodegas de Aranda de Duero, el granito de Fermoselle o las enigmáticas cuevas de Requena.

Aprovecha el verano para conocer los misterios que ocultan los cascos urbanos, un plan muy fresco lleno de historia, cultura y, por supuesto, cata de vinos y productos locales. Os invitamos a tomar un aperitivo diferente bajo tierra, lejos de las calurosas y masificadas terrazas en las que hay que luchar por encontrar una mesa a la sombra.

Una galería subterránea de 7 kilómetros en Aranda de Duero (Burgos)

Bodega subterránea de Aranda de Duero (Burgos). Por Diego
Bodega subterránea de Aranda de Duero (Burgos). Por Diego

En Aranda de Duero casi podríamos hablar de una “ciudad subterránea”. Hoy en día perduran 135 bodegas que se despliegan por unos 7 kilómetros de galerías debajo de su casco histórico. Su origen se remonta a la época medieval, entre los siglos XIII y XVIII, aunque algunas podrían tener raíces todavía más antiguas. Los veranos calurosos y los inviernos fríos de la meseta obligaron a los vinicultores a idear un ambiente constante y fresco para almacenar y madurar el vino, justamente lo que proporcionan las bodegas subterráneas.

Estos espacios pronto se convirtieron en un punto de encuentro y de socialización, algo que ha llegado hasta nuestros días. En la actualidad, son varias las bodegas que están abiertas para los visitantes, algunas incluso con divertidas actividades complementarias. Recomendamos visitar primero el Centro de Interpretación del Vino CIAVIN (hay opciones “copa en mano”), que ha reconvertido la bodega de las Ánimas en un museo sobre la historia vinícola de la Ribera del Duero. Es una toma de contacto inicial con el sector para descubrir la importancia que tiene en el lugar y aprender a valorar, aún más, sus caldos.

Después, puedes tomar algo a la fresca en la bodega histórica Don Carlos, en el restaurante Lagar de Isilla (con bodega subterránea, musealizada y abierta al público) o en las bodegas de las peñas, agrupaciones de carácter semiprivado que a veces organizan eventos abiertos al público general.

Mapa bodegas subterráneas Aranda de Duero. Por Escapadarural
Mapa bodegas subterráneas Aranda de Duero (Burgos). Por EscapadaRural

Por otro lado, el Ayuntamiento de Aranda de Duero ofrece visitas teatralizadas gratuitas en la bodega de Las Caballerizas, que además es totalmente accesible. Para una experiencia más dinámica, Ribiértete ofrece la posibilidad de participar en una “Escape Room del Vino”. Disponible de 2 a 15 participantes, es una actividad en la que hay que superar pruebas y enigmas para lograr escapar en menos de una hora; la aventura se desarrolla en una bodega subterránea del siglo XIII e incluye visita guiada con cata de vino Ribera o mosto sin alcohol.

Quienes viajan en grupo (entre 10 y 40 personas) encontrarán una actividad divertida y diferente en el Casino del Vino. Se divide al grupo en varios equipos que compiten en diferentes pruebas: acertar si un vino es blanco, rosado o tinto solo con probarlo y olerlo; adivinar si un vino es joven, joven roble o crianza; o dilucidar el aroma de un vino. Todo va acompañado de un pequeño picoteo.

Fermoselle (Zamora), el pueblo de las 1.000 bodegas

Las calles de Fermoselle (Zamora).
Las calles de Fermoselle (Zamora). Por: JJ Millán.

Resulta sorprendente descubrir que un pequeño pueblo como Fermoselle, con un censo de 1.100 personas, albergue un patrimonio subterráneo tan rico vinculado al vino. Son tantas las construcciones que por algo se le ha apodado como “el pueblo de las 1.000 bodegas” (¡casi una por habitante!), además de ser uno de los pueblos más bonitos de Zamora. Desde que se tienen registros, se han elaborado caldos aquí: las bodegas para preservarlo se excavaron a mano, en granito y gres, entre los siglos VII y XIX. Algunas llegan hasta los seis metros de profundidad.

En pleno Parque Natural de Arribes del Duero (en “la Raya”, la frontera con Portugal), Fermoselle es un destino donde disfrutar de un aperitivo estival a una temperatura muy agradable. Para sumergirte en esta ancestral cultura y degustar los vinos que se elaboran mezclando las técnicas tradicionales con los avances modernos, se ofrece una ruta por cinco bodegas milenarias. El paseo comienza en la plaza Mayor de Fermoselle, junto al ayuntamiento, antes de dirigirse a las profundidades de la tierra.

Por otro lado, las bodegas Pascual Fernández ofrecen visitas por cuatro bodegas subterráneas y centenarias. Curiosamente, dos de ellas fueron pozos de purificación hace más de 500 años y ahora se han restaurado fielmente, convirtiéndose en espacio de elaboración y crianza. El recorrido va acompañado de catas guiadas e, incluso, permite a los visitantes elegir los vinos que se sirven. Aunque no tiene ninguna dificultad, se recomienda llevar calzado deportivo porque el terreno presenta un aspecto auténtico y podría haber barro o algún charco.

El misterio de las cuevas medievales de Requena (Valencia)

Cuevas de la Villa, en Requena (Valencia).
Cuevas de la Villa, en Requena (Valencia). Por TurismoRequena.

Si hay un municipio conocido por ser productor de vino en la provincia de Valencia es Requena. Quizás no sea tan famoso el tesoro que esconde bajo su núcleo urbano: las sorprendentes Cuevas de la Villa. Se trata de una veintena de cavidades subterráneas de la época musulmana (siglos XII-XIII) que funcionaban como refugio, bodega, despensa o silo. Se excavaron en un terreno fácil, de roca caliza y arcilla, y se descubrieron hace relativamente poco, en la década de los setenta del siglo XX. En ellas, la temperatura se mantiene estable todo el año entre los 14 y los 16°C. ¡Da igual si fuera hace 40 grados en agosto o 2 grados en enero!

En la actualidad son visitables y ofrecen un plan ideal para huir de las altas temperaturas del verano sin renunciar a la cultura. Recomendamos complementarlo con una experiencia en la Bodega Histórica de Murviedro, que es esconde en el subsuelo del casco antiguo de Requena. Propone hacer un recorrido guiado por galerías excavadas sobre una plataforma de madera iluminada que hace más cómoda la experiencia. Se puede (¡y se debe!) acompañar con una cata de vinos y tabla de ibéricos. Otras bodegas que ofrecen actividades similares son Pago de Tharsys, Bodegas Utelianas y Bodegas del Valle.

Raquel Andrés

Periodista y aventurera. Me has podido leer en Escapada Rural, Diari Nosaltres La Veu, La Vanguardia, El Salto y otros medios. Habitante y amante de las zonas rurales, sea cual sea el destino. Procuro escaparme una vez por semana con las botas de montaña, el arnés o el neopreno. También soy un intento de baserritarra.

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