Descubre a pie las comarcas de Barcelona: las rutas otoñales más espectaculares
Escrito por
19.10.2026
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Las hojas secas crujen bajo las botas. El aire fresco de la mañana es revitalizante. La atmósfera desprende ese inconfundible aroma a tierra húmeda. Estamos en otoño, un momento ideal para echarse a andar: las temperaturas son suaves y el sol es agradable al mediodía, sin ser excesivamente caluroso; y los paisajes de la provincia de Barcelona se convierten en una paleta de colores llena de contrastes.
No hace falta ser un montañero experto para caminar por los entornos naturales más embrujadores de las comarcas de Barcelona. Su magia reside en el slow travel, caminar sin prisa, detenerse a observar el vuelo de un ave o esa seta incipiente que se abre paso entre la hojarasca y disfrutar de la compañía. Te proponemos un fin de semana otoñal redondo de reconexión que combina rutas sencillas y el calor de la chimenea de una casa rural.
Aventura a ritmo lento: paseos fáciles en Barcelona
La naturaleza barcelonesa tiene varios itinerarios donde el desnivel es mínimo, pero la recompensa visual es máxima. Son excursiones fáciles, ideales para familias con peques y parejas que simplemente quieren dar un paseo para charlar y abrir el apetito antes de la comida.
- El Vallès Oriental tiene una ruta muy agradecida que va hasta el monasterio de Sant Miquel del Fai, colgado sobre la roca en el valle del Tenes (es necesario reserva previa); Se llega por un itinerario de 6,6 km y apenas 200 metros de desnivel que atraviesa cuevas naturales y cascadas del Espacio Natural de los Cingles de Bertí.
- Ya en Osona, una ruta corta de 6 km conduce hasta la pequeña ermita de Sant Feliuet de Savassona, bordeando enormes rocas con inscripciones prehistóricas como la Piedra del Sacrificio o la Piedra de las Brujas y un mirador final sobre la llanura.
- Y en Caldes de Montbui, la Ruta del Remei recorre en solo una hora (4 km) los viñedos y campos de cultivo que rodean el pueblo termal, hasta un santuario donde parar a descansar y disfrutar de las panorámicas.
- Los que buscan paisajes de agua deberían hacer la ruta circular del Graugés, en el Berguedà. Son 10,5 km con 200 metros de desnivel que se adentran en la tranquilidad de un entorno rural entre campos de cereales, antiguas masías y el lago artificial de Graugés, con patos y otros animales que se acercan a beber. También se pueden apreciar las antiguas colonias textiles de Ametlla de Casserres y la Plana, que son auténticas joyas arquitectónicas.
- Como son paseos cortos, tendrás tiempo de sobra para disfrutar de la casa rural; así que elige una con grandes jardines, barbacoa para preparar comidas a la brasa o salas para jugar en familia.
Senderos que exhiben los colores del otoño
Pocas épocas del año transforman el paisaje de manera tan drástica y hermosa como el otoño. Hay menos horas de luz y los bosques caducifolios de la provincia de Barcelona despliegan un abanico cromático que va del amarillo dorado hasta el rojo cobrizo. Además, es un momento en el que hay que bajar la vista: quizás te encuentres castañas por tierra y con alguna seta apreciada con la que enriquecer la cena en la casa rural (ojo, no cojas las que no conoces).
📌 ¿Cuáles son las rutas donde el otoño transforma más el paisaje? 🥾
Comenzamos con la circular entre Castellterçol y Sant Quirze Safaja, en el Moianès. Son 14 km con poco desnivel y pasa por rincones de interés cultural como el Castillo de Sant Miquel y la iglesia románica de Sant Julià d’Uixols. Ahora bien, la magia estacional se aprecia en los paisajes que se ven en el Coll de Rosanes, los collados de Matafaluga y de les Termes y en el pueblo de Sant Quirze Safaja, rodeado de bosques.
Otro destino con mucho encanto es la Font d’Horta y el Pantano de Foix, en l’Alt Penedès, que ahora adquiere un toque bucólico con colores cálidos. Se puede comprobar caminando la ruta de 4 km y 140 metros de desnivel que sale de la Masia de la Creu, en Costa-Cunit, y que llega hasta el embalse en el que se pueden ver aves acuáticas. Ideal para familias.
Otro clásico está en el Baix Llobregat y va de Collbató al Monasterio de Montserrat, pasando por la Santa Cova: son 11 km con un desnivel interesante, 600 metros, así que hay que tomárselo con calma. Eso sí, las paradas tienen un aliciente: las impresionantes panorámicas de la cara sur de la montaña. Antes de empezar la marcha, merece la pena visitar las Cuevas del Salnitre. Las encinas y robles del tramo final te sumergirán en un ambiente de cuento.
Vive la temporada de setas y castañas en su máximo esplendor alojándote en una casa de piedra tradicional y chimeneas de leña para esas tardes lluviosas y frías de recogimiento. Si has tenido suerte, ¡quizás puedas hasta asar unas castañas recolectadas en la ruta!
Naturaleza protegida y señalizada: explorando la Red de Parques Naturales
¿Qué te parece caminar por un espacio protegido por la riqueza de su biodiversidad? La Red de Parques Naturales de la Diputación de Barcelona (Xarxa de Parcs Naturals) cuenta con decenas de itinerarios señalizados que garantizan la conservación del entorno y facilitan el seguimiento de la ruta, permitiendo que los caminantes se centren únicamente en disfrutar del entorno (sin tener que seguir ningún track en el móvil).
Una ruta interesante de la Sierra de los Bufadors sale del castillo de Montesquiu y recorre 12 mágicos kilómetros entre hayas y piedras recubiertas de musgo hasta la ermita de Sant Moí. En el Montseny, el Empedrat de Morou —un itinerario circular de 6 kilómetros que empieza en el centro de información de Can Casades— es un lugar perfecto para ir en otoño, ya que atraviesa un hayedo hasta un mirador natural y termina junto al pantano de Santa Fe, un oasis de alisos, álamos y avellanos.
La gran apuesta cultural está en el Bages, dentro del Parque Natural de Sant Llorenç del Munt i l’Obac: la ruta de las Tines del Valle del Flequer, de poco más de 5 kilómetros, descubre antiguos depósitos de piedra seca ligados al cultivo histórico de la viña. Una cuarta opción es la ruta del Montnegre carener, en el Parque del Montnegre i el Corredor: son 8 kilómetros y 270 metros de desnivel entre encinas y castaños. Sube hasta la colina Gros, con la capilla de Santa María de Montnegre como parada intermedia.
Explora estas áreas protegidas con un refugio rural con encanto en estas comarcas; muchas de estas casas tienen anfitriones que conocen la zona a la perfección y te pueden recomendar las mejores rutas señalizadas sin coger el coche.
Un fin de semana de paseos, naturaleza y relax
Caminar es la forma más directa y pausada de conocer el territorio, descubrir sus relieves y respirar su esencia. Las comarcas de Barcelona albergan infinidad de senderos fáciles para recorrer en otoño y conocer rincones de paz que no imaginabas tan cerca de la gran ciudad. Un plan perfecto para hacer un alto en la rutina otoñal.
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Raquel Andrés
Periodista y aventurera. Me has podido leer en Escapada Rural, Diari Nosaltres La Veu, La Vanguardia, El Salto y otros medios. Habitante y amante de las zonas rurales, sea cual sea el destino. Procuro escaparme una vez por semana con las botas de montaña, el arnés o el neopreno. También soy un intento de baserritarra.






