Historia, bodegas, el carnaval más portugués de todo el país, gastronomía de la buena… y además una costa con playas que no tienen nada que envidiar a las del Algarve. ¿Algo más? Pues sí, está muy cerca de Lisboa. Torres de Vedras se postula como uno de los mejores destinos para este verano en Portugal.

Solo desde las alturas se alcanza a comprender el urbanismo de una ciudad y sus barrios, o se llega a ver el horizonte en el mar o el paisaje de montañas que nos empequeñece. Estos miradores de Portugal son buena muestra de todo ello; los hay que aprovechan los muros de un castillo o que dan al mar o que se alzan desde plataformas de vértigo.

Portugal está preparado para que incluso a los que no les guste el bacalao acaben comiéndolo. Según se dice, tienen más de 1.000 recetas para prepararlo, así que entre tanta variedad, alguna habrá que convenza al comensal más reacio. Ante tal alarde de creatividad, sería bastante descortés no probarlo por lo menos.

Tradicionales, bohemios, de antigüedades, más o menos conocidos… Sean como sean, los mercados siempre son la pieza clave de cualquier viaje. Ahí, frente a nosotros, el color, los sabores, la luz, el trasiego de lo cotidiano, las tradiciones nos hablan del lugar mejor que cualquier guía. Por eso, en toda ruta hay que guardar siempre tiempo para aventurarse por los mercados igual que por los museos. Si viajas a Portugal, estos son de obligada visita.

Será que formaron parte de nuestras fantasías y juegos de la infancia que es ver un palacio y comenzar a soñar. Algo tienen que nos atraen. Puede ser su maravillosa arquitectura, los bosques que los cobijan, o bien las leyendas que guardan sus altas torres. Son edificios en los que cada piedra forma parte de la historia. La mayoría están protegidos como patrimonio por su alto valor artístico, como estos que hemos seleccionado: son algunos de los palacios más bellos de Portugal, para que tu próximo viaje sea un cuento de hadas.

Nada mejor para descubrir Portugal que caminar, hacer tantos kilómetros como puedas, entrar en los bares, mercados, restaurantes, allí donde los aromas te cautiven, donde veas que van los del lugar, que por algo son de ahí y conocen todos los secretos, y, sobre todo, déjate guiar por nuestro particular menú portugués, para que sepas qué debes pedir según dónde estés.

Viajamos a Lisboa y corremos el riesgo de pensar que con pasar por todos los miradores, subir al tranvía, probar los pasteis de belem o recorrer las calles de sus barrios ya lo tenemos todo hecho. Y, sin embargo, en el Distrito de Lisboa aguardan otros muchos planes, tesoros naturales de visita sorprendente.

En Junio, Lisboa es una verbena gigantesca. Así que deja atrás todo lo que sepas de la ciudad, sus tranvías, los miradores, los azulejos, los Pastéis de Belem, y tira tu guía porque nada es igual durante las fiestas de San Antonio.

Los Pastéis de Belém son unos de los dulces más conocidos y ricos de Portugal. Como su nombre indica, nacieron a principios del siglo XIX en el barrio de Belém, en Lisboa. Aquí os contamos su historia y dónde degustarlos, que no sus ingredientes originales, pues siguen siendo un secreto.

Fernando Pessoa fue el viajero sin el viaje. No dejó de buscarse nunca; pero desde que volvió con 17 años de Sudáfrica no dejó de hacerlo en el mismo lugar: Lisboa. Os invitamos a recorrer la capital lusa siguiendo los lugares que el autor cita en su libro “Lisboa. Lo que el turista debe ver”.
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