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431 Alojamientos en Ávila

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Últimas opiniones en Ávila

Experiencia agradable

Experiencia agradable

Pedro Morcillo

Fue una experiencia inolvidable. El anfitrión super amable y ayudando en todo lo posible. El alojamiento genial. Tenía todo lo necesario e incluso más, con muchos detalles inimaginables. Comodidad en la estancia. Lo de tener barbacoa es una chulada. El sitio era tranquilo y a un paso de todo lo necesario. Lo recomiendo a futuros viajeros. La única pega por decir algo son las almohadas algo blandas pero eso ya es personal de cada uno.

FINDE SEMANA DE EN SUEÑO

FINDE SEMANA DE EN SUEÑO

Belen Lara Hernández

Fui a pasar el finde semana con un grupo de amigos y lo pasamos increíble. La casa muy limpia y acogedora. Sobretodo la planta de arriba. También pudimos disfrutar de una barbacoa en el patio, además el pueblo tiene mucho encanto y pudimos jugar en las pistas de pádel mucho tiempo. Repetiremos seguro!!!

Simplemente, espectacular!

Simplemente, espectacular!

Luis Miguel Hernández Morgado

La verdad es que nuestra estancia fue perfecta!! La casa es increíble, el entorno un paraíso y no le falta un solo detalle de parte de los anfitriones Sonia y Antonio, que fueron súper atentos y encantadores. Sin duda alguna, repetiremos y lo recomiendo 100%.

Encantados

Encantados

Roberto

Fuimos un grupo grande de familias con niños y estuvimos encantados en la casa, un 100 de casa , cuidada , limpia , con todo los necesario para la estancia, camas cómodas , en general todo un 10. Volveremos seguro en otra ocasión. Beatriz un 10 también como persona.

La casa rural ideal para grupos: comodidad, vistas y experiencia inolvidable

La casa rural ideal para grupos: comodidad, vistas y experiencia inolvidable

Miguel Marcos Miralles

La Alborada de Navacervín es, sencillamente, una casa rural espectacular en un entorno privilegiado. Las vistas a la Sierra de Gredos son absolutamente impresionantes, de esas que podrías contemplar durante horas sin cansarte jamás. La tranquilidad, el paisaje y la sensación de desconexión hacen que la experiencia sea realmente inolvidable. La casa está cuidada al detalle y perfectamente equipada. Destaca especialmente el enorme salón, comodísimo y acogedor, ideal para largas sobremesas y momentos compartidos en grupo, algo que rara vez encontramos en alojamientos de este tipo. Además, cuenta con una mesa de comedor fantástica donde hemos disfrutado de conversaciones interminables y un ambiente inmejorable. Todas las habitaciones disponen de su propio baño, están impecables y perfectamente preparadas para garantizar comodidad y privacidad. La cocina y el resto de las instalaciones no pueden estar mejor equipadas: vajilla, cristalería, barbacoa… absolutamente todo lo necesario para disfrutar sin preocuparse de nada. No hemos echado nada en falta. Mención especial merecen los propietarios, que han sido amabilísimos, atentos y muy cumplidores desde el primer momento, haciendo que toda la estancia resultara todavía más agradable. Hemos viajado un grupo de 20 amigos y coincidimos en que nunca habíamos estado en una casa tan cómoda, espaciosa y agradable. Sin duda, un lugar perfecto para reunirse, disfrutar y repetir una y otra vez. Totalmente recomendable.

¡Una estancia inolvidable! 10/10

¡Una estancia inolvidable! 10/10

Julio Esono Guijarro

Pasamos unos días maravillosos en esta casa y no podemos estar más encantados con la experiencia. La casa es una auténtica maravilla: Está decorada con un gusto exquisito, impecablemente limpia y equipada con absolutamente todo lo necesario para sentirte como en tu propio hogar. Las camas son súper cómodas, las estancias son amplias y luminosas, y el entorno es perfecto para desconectar y disfrutar. Se nota el cariño y el detalle en cada rincón. La atención de Javier, insuperable: Si la casa es de diez, Javier es de once. Desde el primer momento nos recibió con una amabilidad y una calidez excepcionales. Estuvo siempre atento a que no nos faltara de nada. Es un anfitrión de los que ya no quedan: generoso, educado y encantador. En resumen: Una casa perfecta y un anfitrión de lujo. Sin duda, volveremos en cuanto tengamos la menor oportunidad. ¡Muchísimas gracias por todo, Javier!

Ávila, mucho más que murallas

Pensar en Ávila es pensar en sus espectaculares murallas, en sus calles con vestigios medievales, en sus casas palaciegas, en el chuletón y en las yemas de Santa Teresa.

Sin embargo, la provincia de Ávila ofrece a los amantes del turismo rural un sinfín de rutas y pueblos bonitos que recorrer a tan solo una hora en coche desde la capital.

Los abulenses están orgullosos de su patrimonio cultural, arquitectónico y gastronómico. Por ello, te harán sentir como en casa cuando vayas a visitar Ávila y te alojes en unas de sus casi 650 casas rurales.

Te proponemos dos alternativas para conocer esta provincia de España a través de su rica gastronomía y sus maravillosos espacios naturales.

La Sierra de Gredos y sus enclaves con más encanto

La Sierra de Gredos es uno de los emblemas de Ávila. Ni más ni menos que 86.236 hectáreas de circos glaciales, lagunas, cascadas, gargantas, riscos y cumbres de hasta 2.592 metros (pico Almanzor). Por su orografía pasan el Duero y el Tajo, protagonistas de mucha literatura española.

Gracias a sus características, encontramos una fauna y una flora sin igual, con la cabra hispánica como reina indiscutible.

Podrás recorrer sus parajes a través de una multitud de rutas que te dejarán maravillado: Pico Morezón, Torozo, Pico del Zapatero, Carril de los Galayos, Cinco Lagunas, GR10 Gredos o Vereda del Puerto de Candeleda.

En esta última, de Candeleda a Las Cerradillas (PR-AV 46), podrás contemplar las gargantas del sur de Gredos, con una vegetación casi extinguida, y las marmitas de gigante, la erosión que las fuertes turbulencias del agua han causado en los fondos rocosos. También te atraparán los pinares y robledos, con algunos ejemplares centenarios, y el vuelo de la grulla o el milano. Y podrás disfrutar de las piscinas naturales de la zona, sobre todo en Charco del Risquillo. Los casi 15 kilómetros y 8 horas de ruta (ida) valen la pena solo por contemplar la belleza del paisaje desde El Casquerazo y el pico de la Mira (2.343 metros).

Uno de los mejores miradores del paisaje de la Sierra de Gredos es El Barco de Ávila. Allí, el viajero puede visitar el castillo de Valdecorneja (siglo XV), la iglesia gótica de Nuestra Señora de la Asunción (siglo XIV) y un puente medieval sobre el que cruzar el río Tormes. Todo ello sin olvidarse de probar unos judiones del Barco, plato compuesto de judías con Indicación Geográfica Protegida.

En Gredos encontramos también recovecos prehistóricos como es la cueva del Águila en Arenas de San Pedro. Esta formación, con una nave principal de 20 metros de altura, fue descubierta en 1963. Puedes visitarla todos los días del año. Como curiosidad hay que destacar que la gruta mantiene siempre una temperatura constante de 20 grados y que sigue produciendo estalactitas y estalagmitas gracias a la humedad de la zona. De vuelta, es obligatorio pasear por el centro urbano, visitar su patrimonio arquitectónico y degustar un lechazo asado de la zona.

Como experiencia sorprenderte, en Navarredonda de Gredos podrás contemplar el nacimiento del río Tormes. Solo hace falta que preguntes a sus habitantes dónde está el manantial Fuente Tormella y descubrirlo entre la espesura del prado. Si estás atento, podrás encontrarte con alguna vistosa planta carnívora que se alimenta de insectos (la drosera). Y cuando termines la excursión, párate en cualquiera de los familiares restaurantes de la zona y pide un buen chuletón de Ávila.

Además, la vertiente norte de la Sierra de Gredos es un destino ideal para observar las estrellas según la fundación Starlight. Esta entidad, que protege y difunde el valor del cielo estrellado, recomienda varias casas rurales de Hoyos del Espino como observatorios del cielo nocturno.

Reserva natural valle de Iruelas, paz y naturaleza

Cerca de la Sierra de Gredos, encontramos un enclave natural con mucho encanto. Se trata del valle de Iruelas, una reserva natural compuesta por los municipios de El Barraco, Navaluenga, San Juan de la Nava y El Tiemblo. Sus 8.619 hectáreas dibujan arroyos de montaña y laderas con una gran diversidad de flora y fauna difícil de observar en otros parajes. Destacan la existencia de pinos negral y laricio (algunos milenarios) y una de las colonias de buitre negro más numerosas de Europa (unas cien parejas).

No hay que dejar de dar un paseo al atardecer alrededor del pantano. Los pájaros será lo único que escuchemos en este remanso de paz. Y al no ser un lugar muy frecuentado, lo normal será que nos acompañe alguna ardilla, zorro o lince.

Los amantes del senderismo encontrarán en el valle una multitud de posibilidades de distintos niveles, como la ruta rural Bosques mágicos. También la recolección de setas o el avistamiento de aves rapaces es uno de los grandes atractivos de esta región.

Alrededor del valle, encontramos otros pueblos con encanto como Burgohondo, Calas del Burguillo, Santa María del Tiétar o La Adrada, en los que no podemos de dejar de pedir unas patatas revolconas como plato estrella de nuestra escapada rural.

Turismo rural cerca de Ávila