Agua y montaña: 5 rutas familiares alrededor de embalses
Escrito por
25.03.2026
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6min. de lectura
Lago de Riaño, León. Por maribom
Índice
- El embalse de Lanuza (Huesca), el “espejo” de los Pirineos
- El embalse de Riaño (León) y el columpio más grande de España
- El embalse de Sant Ponç (Lleida), un oasis de calma y pinos
- El embalse de Zahara-El Gastor (Cádiz), entre cortijos y olivares
- El embalse de Guadalest (Alicante), aguas turquesas a los pies del castillo
- Mapa
¿Quién dijo que para disfrutar del agua hay que irse a la costa? Los embalses son los mares de interior, oasis de calma en enclaves naturales que ofrecen el plan perfecto para pasar el día: paisajes de gran belleza, recorridos poco exigentes a su vera, zona de picnic y a veces columpios para las familias. Recorremos cinco rutas circulares por algunos de los pantanos más espectaculares de España: el equilibrio perfecto entre aventura suave y naturaleza salvaje.
El embalse de Lanuza (Huesca), el “espejo” de los Pirineos

En el corazón del Valle de Tena, descubrimos uno de los paisajes más fotogénicos del Pirineo aragonés. El camino natural que bordea el embalse de Lanuza tiene algo más de 3 kilómetros (y otros tantos de vuelta) desde Sallent de Gállego y es prácticamente llano. Las casas de piedra del pueblo reflejadas en las aguas mansas ofrecen una estampa de postal.
La senda continúa por la orilla derecha y llega hasta la presa. Durante el recorrido, hay preciosas vistas de la peña Foratata y de Lanuza, el pueblo que quedó abandonado por la construcción del embalse y que fue reconstruido 20 años después por la obstinación de sus antiguos habitantes al ver que no le afectaban las aguas. La ruta se puede hacer circular volviendo por este núcleo que resurgió como un ave fénix (la distancia es similar).
El camino está señalizado y tiene varias zonas de descanso, ideales para hacer un picnic, y miradores para admirar la magia del lugar. Es una buena opción para días calurosos, ya que buena parte discurre en sombra, entre abedules, hayas y quejigos. Además, en verano se pueden alquilar piraguas, hidropedales y equipo de paddle surf.
El embalse de Riaño (León) y el columpio más grande de España

Si quieres sentirte como Heidi, no hace falta viajar a los Alpes. Hay un lugar en el que puedes recrear el entorno montañoso suizo: el embalse de Riaño, una zona también conocida como los “fiordos leoneses”, ya que parece una fotografía alpina. Y no solo por eso, ¡es que también alberga el columpio más grande de España! Seguro que a la niña de los mofletes colorados le hubiera gustado balancearse en su juego favorito. De hecho, exhiben en ese punto el dibujo de quien dicen que es la “prima” de Heidi: “Jeidi la de León”.
Para ver todo esto, hay un sencillo sendero circular de unos 4 kilómetros. Sale del mismo pueblo de Riaño y va hacia el mirador de Las Hazas, para conectar con el mirador de Valcayo, donde la magia del lugar invita a la contemplación. El premio final de la ruta es el prometido columpio gigante: dos grandes tijeras de roble de 8 metros de altura atravesadas por otra viga colocada en horizontal. No solo impresiona su envergadura, sino las vistas de ensueño que ofrece el sillín desde lo Alto de Valcayo.
Otra opción para gozar del paisaje es desde el agua, dando un paseo en uno de los barcos turísticos que parten del puerto deportivo de Riaño.
El embalse de Sant Ponç (Lleida), un oasis de calma y pinos
Vamos al pueblo de Clariana de Cardener, en la comarca del Solsonès, para conocer una presa que parece un plácido oasis en medio del bosque, entre pinos y encinas. Se puede recorrer todo el embalse de Sant Ponç a través de una ruta de unos 16 kilómetros. Se puede hacer caminando sin más dificultad que la distancia (unas cuatro horas), aunque lo más habitual es hacer un trozo lineal y volver por el mismo sitio o ir en bici.
La ruta entera es circular y sale del puente de Cal Boté, cerca de la Oficina de Turismo de Solsona. Pasa por la casa El Pla, el molino del Pont (que hoy es un restaurante), el pequeño núcleo de Olius, la iglesia románica de San Esteban, un cementerio modernista y la loma de Sant Bartomeu.
El embalse es conocido por sus aguas turquesas y su ambiente tranquilo, alejado de las aglomeraciones que tienen otros espacios naturales más cercanos a Barcelona. Tiene infinitos rincones junto a la orilla para hacer un picnic improvisado.
El embalse de Zahara-El Gastor (Cádiz), entre cortijos y olivares
En un típico paisaje gaditano entre cortijos, olivares y bosques de pino carrasco, se abre la vida acuática en el embalse de Zahara-El Gastor. La presa, ubicada en la sierra de Grazalema, tiene un gran perímetro, así que proponemos una ruta en el entorno del pueblo de Zahara: son 12 kilómetros y 300 metros de desnivel positivo, adecuada para familias.
Uno de los puntos más interesantes de la ruta es la zona conocida como La Playita, un área recreativa diseñada como playa natural sin arena para pegarse un chapuzón en días calurosos. En verano tiene bar-restaurante y servicio de socorrismo y primeros auxilios. Por otro lado, la senda pasa por un enclave un tanto misterioso: una especie de bosque tétrico con troncos que parecen sacados de una película de Tim Burton. En realidad son viejos olivos que quedaron sumergidos y se ahogaron.
Como complemento, os recomendamos subir al castillo de Zahara, con una buena panorámica del embalse, y contemplar el atardecer desde el pueblo, admirando el reflejo del sol en las aguas.
El embalse de Guadalest (Alicante), aguas turquesas a los pies del castillo

Lejos del bullicio de la Costa Blanca alicantina se esconde el embalse de Guadalest, en el pueblo conocido por su castillo encaramado en la roca. A sus pies se extienden sus aguas de un intenso color turquesa. Te proponemos hacer todo su perímetro: es una ruta de10 kilómetros y 300 metros de desnivel positivo, por lo que es adecuada para hacer en familia. Es fácil de seguir, siendo la mitad por una carretera muy poco transitada, y la otra por una pista ancha.
Por supuesto, nadie se puede ir del lugar sin visitar El Castell de Guadalest y su fortaleza de origen musulmán. Además, tiene curiosos museos como el Museo del Belén y Casitas de Muñecas o el de microminiaturas, que exhibe objetos como la Estatua de la Libertad dentro del ojo de una aguja o La Maja Desnuda de Goya pintada en el ala de una mosca.
Mapa
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Raquel Andrés
Periodista y aventurera. Me has podido leer en Escapada Rural, Diari Nosaltres La Veu, La Vanguardia, El Salto y otros medios. Habitante y amante de las zonas rurales, sea cual sea el destino. Procuro escaparme una vez por semana con las botas de montaña, el arnés o el neopreno. También soy un intento de baserritarra.











