Chichilindri o sexitano: los gentilicios más singulares de España
Escrito por
24.03.2026
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Cudillero, en Asturias. Por ImagineStock
Índice
- Chichilindri: Arroyo de la Miel (Málaga)
- Sexitano: Almuñécar (Granada)
- Egabrense: Cabra (Córdoba)
- Mirobrigense: Ciudad Rodrigo (Salamanca)
- Botijero: Dueñas (Palencia)
- Calagurritano: Calahorra (La Rioja)
- Astigitano: Écija (Sevilla)
- Pixueto: Cudillero (Asturias)
- Trasquilado: Yunquera de Henares (Guadalajara)
- Mapa
A veces, para conocer de verdad un pueblo no basta con mirar su iglesia o probar su gastronomía tradicional, también es importante fijarse en su gentilicio. Algunos nombres son tan sonoros que parecen inventados, pero esconden siglos de historia, leyendas y un orgullo local que se mantiene pese a que pueda parecer risible.
Para comprender la naturaleza de estos nombres, es necesario distinguir entre la norma académica y el uso popular. Algunos tienen el respaldo oficial de la Real Academia Española y se utilizan en los documentos formales de cada ayuntamiento, pero otros pertenecen al ámbito de lo tradicional. Estos últimos, aunque carecen de un sello administrativo en el registro civil, poseen una validez social absoluta. Esta es una selección de los gentilicios (oficiales o populares) más sorprendentes que se pueden encontrar en la geografía española.
Chichilindri: Arroyo de la Miel (Málaga)
Es, sin duda, uno de los más divertidos y se puede escuchar en las plazas malagueñas. Aunque administrativamente pertenecen a Benalmádena, los vecinos de Arroyo de la Miel defienden su identidad como chichilindris. El término nació de una antigua rivalidad en los años 60 entre los habitantes del pueblo, situado en la montaña, y los de Arroyo, en la costa. Lo que empezó como un apodo burlón terminó convirtiéndose en una seña de identidad de este rincón de la Costa del Sol.
Sexitano: Almuñécar (Granada)
Aunque no lo parezca, su origen es puramente histórico y académico. Los habitantes de Almuñécar rinden homenaje con este nombre a la antigua ciudad fenicia de Sexi. Si se piensa bien, resulta fascinante comprobar cómo, tres mil años después, una sola palabra es capaz de mantener vivo el eco de una civilización que tanto tiempo antes fue inquilina de este lugar. Sexitano es un nombre con solera.
Egabrense: Cabra (Córdoba)
En el corazón de La Subbética cordobesa se encuentra Cabra, un municipio de calles blancas típicas de la zona. Para mantener la distinción y evitar equívocos, los vecinos recurren al término culto para denominarse a sí mismos: egabrense. El origen se traslada directamente a la época romana, cuando la localidad se conocía como Igabrum.
Mirobrigense: Ciudad Rodrigo (Salamanca)
Pasear por el recinto amurallado de Ciudad Rodrigo permite viajar al pasado de forma inmediata, y su gentilicio no se queda atrás. Aunque el nombre actual de la ciudad es de origen medieval, sus vecinos prefirieron mantener el vínculo con la antigua fortaleza celta de Miróbriga. El sufijo -briga, que hace referencia a una fortaleza o colina, pega bastante con la estética del pueblo.
Botijero: Dueñas (Palencia)
Este gentilicio de Dueñas es leyenda viva del campo castellano. Aunque en los documentos oficiales figure el término dueñense, en la vida cotidiana de la villa todo el mundo se identifica como botijero. Según las crónicas populares, durante un antiguo asedio, los vecinos defendieron su posición lanzando botijos desde lo alto de las murallas para repeler al enemigo. Hoy en día, el botijo es un símbolo de identidad en este municipio palentino, muy vinculado también a su cultura vitivinícola y sus bodegas subterráneas.
Calagurritano: Calahorra (La Rioja)

Es, sin duda, uno de los gentilicios más sonoros y complejos de la fonética española. Viene de la antigua Calagurris Nassica Iulia, una de las ciudades más relevantes de la Hispania romana, previa a Calahorra. La resistencia de este nombre a lo largo de los siglos demuestra cómo la identidad de un pueblo puede permanecer intacta, convirtiéndose en un sello de distinción en toda la región riojana.
Astigitano: Écija (Sevilla)
Los habitantes de Écija se llaman astigitanos, una palabra que evoca la importancia de la ciudad en tiempos del Imperio romano, cuando era la colonia Augusta Firma Astigi. Como se puede comprobar, en la conocida como ‘sartén de Andalucía’ por sus altas temperaturas en verano, el gentilicio es tan rotundo como su clima.
Pixueto: Cudillero (Asturias)

Proviene de la raíz latina piscis (pez), significando literalmente ‘gente del pez’. Históricamente, este nombre distinguía a la casta de pescadores que vivía en la zona baja de la villa frente a los vecinos de la parte alta. Se consolidó gracias al pixueto, un dialecto único con influencias nórdicas y bretonas que los marineros utilizaban para comunicarse, forjando una identidad cultural y lingüística que todavía hoy defienden con orgullo.
Trasquilado: Yunquera de Henares (Guadalajara)
En la provincia de Guadalajara se encuentra un gentilicio que parece sacado de un relato de pastores y labores de campo. A los habitantes de Yunquera de Henares se les conoce popularmente como trasquilados. El origen de este nombre es puramente anecdótico y tradicional, vinculado a las antiguas ferias de ganado y al oficio de esquilar ovejas. Lo que en su día pudo ser una distinción gremial, hoy es un nombre aceptado en la comarca de La Campiña.
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Carmen López
Soy periodista y escribo sobre cosas que importan en sitios que interesan desde hace más de una década.











