No todos tenemos la suerte de que nieve en nuestra ciudad. Y, cuando ocurre, ¡dura tan poco! Ojalá despertarnos con todo el paisaje blanco, ver los copos caer desde la cama, calentitos. Estas cabañas son perfectas para ello. Refugios de madera o de piedra que parecen sacados de una película invernal. Aquí la nieve no es visitante ocasional: es la protagonista.
Agroturismo Mari Cruz (Navarra)
Situado en Villanueva de Arce, un pueblo de solo 23 habitantes, Agroturismo Mari Cruz es un ecoturismo con cabañas escondidas entre hayas y robles. La estampa invernal es de revista: nieve por todas partes. Las cabañas tienen capacidad para 4 personas y cuentan con acceso a la huerta ecológica y la granja. Así, además de hacer muñecos de nieve, los niños pueden cuidar de los animales. ¿Lo mejor? Hacen desayunos y cenas con productos ecológicos y locales.
En los alrededores hay senderos entre bosques y ríos, así como la posibilidad de hacer rutas de birdwatching. La Selva de Irati y Roncesvalles quedan muy cerca, por lo que se pueden combinar caminatas por la nieve con visitas a pueblos históricos y lugares emblemáticos del Camino de Santiago.
Cabañas El Descansito (Cuenca)
En Chillarón de Cuenca está El Descansito, cinco pequeñas cabañas de madera nórdica de pino sueco rodeadas de naturaleza y cubiertas de nieve. Son perfectas para parejas o familias pequeñas, ya que tienen capacidad para 2 y 4 personas. Cada unidad cuenta con cocina equipada y terraza.
El Descansito solo está a 8 kilómetros de Cuenca capital, muy cerca de la Ciudad Encantada, con sus caprichosas formaciones rocosas; y del nacimiento del río Cuervo, rodeado de senderos que discurren por bosques y montañas.
Cabañas Vallecino (Zamora)
Cabañas Vallecino son cuatro alojamientos de madera —tres para 4 personas y una para 2— situadas en una finca privada cubierta de robles y castaños. Están equipadas con cocina, calefacción, salón y jardín con barbacoa, así que después de un día de nieve puedes cocinar, encender la calefacción y contemplar la estampa desde el porche. Admite mascotas y, si vas con niños, te encantará saber que tiene parque infantil.
Está en Manzanal de los Infantes, a pocos kilómetros del Parque Natural del Lago de Sanabria y de la sierra de la Culebra, donde podemos realizar rutas de senderismo. También merece la pena acercarse a Puebla de Sanabria, un pueblo con un casco histórico que con nieve tiene un aire de postal.
Cabañas rurales Caudiel (Castellón)

Situadas a solo 300 metros del pueblo de Caudiel, estas cabañas tienen capacidad para 2-6 personas y cuentan con calefacción, cocina y jardín. ¿Lo mejor? Hay un circuito termal y servicio de masajes para relajarnos después de una guerra de bolas de nieve. Además, son perfectas para los amantes del senderismo y del ciclismo cuando llega el buen tiempo, ya que están en plena vía verde de Ojos Negros y disponen de alquiler de bicicletas.
En los alrededores podemos visitar pueblos con encanto como Segorbe, Jérica, Montanejos, Navajas o Altura. La base de operaciones perfecta para combinar descanso, rutas por la vía verde y baños termales.
La Hirririá (Cantabria)
La Hirririá es una cabaña típica pasiega totalmente rehabilitada. Está en los Valles Pasiegos, a 1 km de San Roque de Riomiera, cerca de la Vega de Pas. La cabaña es ideal para grupos o familias grandes, pues tiene capacidad para hasta 12 personas. Entre sus características están la terraza, el jardín y la chimenea. Está aislada, por lo que es perfecta para un invierno tranquilo entre bosques y valles.
En los alrededores se puede hacer senderismo por los Valles Pasiegos, visitar el mirador de Covalrruyo, la Casa del Rey y el puerto de Lunada. También merece la pena recorrer Liérganes, considerado uno de los pueblos más bonitos de Cantabria.
Cabañas Llano de los Conejos (Cuenca)
Las cabañas Llano de los Conejos posiblemente te suenen de haberlas visto en televisión. Bueno, en realidad no, pero ¿a que se parecen? Hace unos días las comparábamos con la cabaña de Hopper en Stranger Things. Y es que, las del Llano de los Conejos no tienen nada que envidiarle en cuanto a paisaje. También están aisladas y rodeadas de bosques y ríos en plena serranía de Cuenca. Tienen cocina, calefacción, barbacoa y admiten animales.
Las cabañas Llano de los Conejos están en Cañamares, muy cerca del nacimiento del río Cuervo, la hoz de Beteta y la cueva de la Ramera, la Ventana del Diablo, la Ciudad Encantada y las lagunas del Tobar y de Uña.
La Canadiense casa rural (Segovia)
La Canadiense es una casa de madera que, como podemos intuir por su nombre, está inspirada en las típicas cabañas de las montañas de Canadá. Pensada para grupos y familias grandes, tiene capacidad hasta para 14 personas y es de alquiler íntegro. ¿Lo mejor? Además de bonita, esta cabaña tiene todo para no salir de casa: piscina cubierta climatizada, sala de juegos, jardín y grandes ventanales por los que ver caer la nieve.
Se encuentra en Los Ángeles de San Rafael, a 70 kilómetros de Madrid y 20 kilómetros de Segovia capital. Está cerca de El Carrascal, un lago donde se practican deportes acuáticos y se pueden hacer rutas de senderismo.
Laura Fernández
Periodista, blogger y viajera. No necesariamente en ese orden. En ocasiones me despierto sin saber dónde estoy. Adicta a los cómics y a los noodles con salsa de cacahuete. Redactora en @escapadarural, colaboradora en la Conde Nast Traveler y en la Divinity. Mi casa: Meridiano180.
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