Senderismo en el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. Por Pablo Eskuder
Hay rutas que, aunque no las hayas hecho todavía, te suenan. Porque alguien te las recomendó con brillo en los ojos, porque las has visto mil veces en fotos o porque sabes que, en cuanto aparezca el fin de semana perfecto, van a caer. Aquí tienes 10 ideas de esas que dices “algún día…” para convertirlas en plan real, con una casa rural sugerida en cada destino para que puedas reservar y disfrutarlo con calma, sin prisas y sin ida y vuelta exprés. ¿Comenzamos?
Ruta del Cares (León/Asturias)
Empezamos por una ruta mítica, la Ruta del Cares. Para hacerla, nos escapamos a León y Asturias. La llaman la “Garganta Divina” y no es una exageración, ya que caminar entre Caín y Poncebos es ir pegado a un desfiladero impresionante, con paredes que se elevan a lo bestia y el río Cares marcando el camino. Hay puentes, vistas constantes y esa sensación de estar dentro de una postal en movimiento.
Para dormir con calma y que el plan no sea solo ruta y coche, Jascal (en Berodia, Asturias) encaja genial si vais en pareja. Es una casita pensada para dos, con entrada independiente, chimenea, cocina equipada, habitación con baño y terraza para alargar la tarde sin hacer nada más.
Ruta de los Pueblos Negros (Guadalajara)
La Ruta de los Pueblos Negros, en la provincia de Guadalajara, engancha por por su estética de casas y tejados de pizarra oscura que se mezclan con la sierra como si hubieran salido del paisaje. Lo bonito aquí no es hacer kilómetros y kilómetros, sino ir enlazando pueblos con paradas cortas, callejear, observar detalles y disfrutar. Valverde de los Arroyos suele ser el flechazo, pero lo mejor es descubrir otras localidades que conforman la ruta.
Y para quedarte cerca, Cerezas y Miel te espera en el municipio de Majaelrayo. Funciona como base perfecta para conocer la zona. Tiene parcela amplía, jardín con varias áreas (piscina, merendero y barbacoa incluidos) y espacio de sobra para descansar.
Camí de Ronda (Girona)

El Camí de Ronda es el “clásico” para ver la Costa Brava (Girona) a pie: senderos junto al mar, subidas y bajadas, tramos estrechos y calas que te obligan a parar sí o sí. Aquí un chapuzón está garantizado. Puedes hacerlo por secciones o plantearte un recorrido más largo; lo bueno es que siempre hay recompensa visual.
Para recuperar piernas, en Más Xifró 1612 descansas de verdad. Es una masía del siglo XVII restaurada y situada en la localidad de Calonge, a cinco minutos de playas, con privacidad total, jardines y piscina. Tiene 5 dormitorios (hasta 12 personas): planazo si vais en grupo y queréis combinar ruta y casa bonita.
Foz de Lumbier (Navarra)
Nos escapamos hasta Navarra para visitar una garganta de paredes calizas enormes, un camino cómodo y dos túneles. Hablamos de la Foz de Lumbier, una de esas excursiones fáciles que parecen “más” por el escenario. Además, es un lugar top para ver rapaces, y el paseo se hace muy agradable porque vas paralelo al río Irati.
Para hospedarte, la mejor opción es la Casa Rural Irigoienea, en el pueblo de Sada. Se trata de ese “oasis” que encaja con el plan: 4 habitaciones (8 personas), jardín privado, barbacoa e intimidad total. Ideal para ir en familia o con amigos y tener una base cómoda para moverte por la zona.
Costa da Morte (A Coruña)
Galicia tenía que estar en este listado, ya que su paisaje siempre deja con la boca abierta a todo aquel que visita esta Comunidad Autónoma. En esta ocasión, las playas salvajes, los acantilados, los cabos míticos (Fisterra, Touriñán, Vilán) y una atmósfera entre bella y misteriosa es quién se impone al plan. Una ruta por Costa da Morte es un auténtico privilegio con un plan más que definido: ir parando, observando la bravura del mar y entendiendo por qué esta costa engancha tanto.
Para dormir te proponemos A Torre de Laxe, un complejo con ambiente rústico en una finca enorme. En realidad, se trata de un hotel de 7 habitaciones y varias casas rurales, piscina, minigolf, ping-pong y espacio para eventos.
Ruta de los Faros (Islas Baleares)

Menorca tiene faros que parecen el final del mundo: Punta Nati, Cavalleria, Favàritx… y lo mejor es que cada uno tiene su propia historia y peculiaridad. Este plan es perfecto para enlazar paradas en coche y quedarte con el mejor momento del día, el atardecer (o el amanecer, si eres madrugador).
Así que, para disfrutar de la ruta de los 7 faros, lo ideal es hospedarse en Matchani Gran, en la localidad de Maó. Es una casa de campo menorquina convertida en agroturismo familiar de 12 habitaciones: finca, ambiente auténtico y zonas comunes muy disfrutonas (piscina, jardín, barbacoa, lectura, billar, zona infantil).
Cola de Caballo (Huesca)
La ruta a la Cola de Caballo, en Ordesa, es una de las más míticas por una razón: bosques, río, paredes de valle y un final de cascada que se siente como premio. Es de esos recorridos que todo el mundo quiere hacer alguna vez, aunque sea “cuando tenga el finde libre”.
Para dormir cerca del parque, Casa Lordán (Torla) es apuesta segura: arquitectura tradicional de montaña (piedra, madera), espacios amplios y decoración rústica. Tiene dos apartamentos y seis habitaciones, perfecta para estar bien ubicado y aprovechar.
Ruta del Maestrazgo (Teruel/Castellón)

Si te gusta el rollo medieval de verdad, esta ruta por el Maestrazgo, en Teruel, es un festival: pueblos de piedra, centros históricos cuidados, castillos y una sensación continúa de viaje en el tiempo. Además, puedes combinarlo con paradas naturales como el Nacimiento del río Pitarque o las Pasarelas de Valloré.
Un muy buen campamento base para recorrer esta comarca sin ir cambiando de alojamientos es Masía Casa Rullo, en el municipio de Allepuz. ¡Es un acierto seguro! Dispone de una zona ajardinada, barbacoa, terraza, hamacas y 6 dormitorios.
Flysch de Deba a Zumaia (Guipúzcoa)

Nos escapamos hasta el corazón de la provincia de Guipúzcoa para descubrir la ruta del Flysch, entre las localidades de Deba y Zumaia. Este recorrido es un espectáculo geológico y visual. Caminar por este tramo de la costa cantábrica es ver capas de roca que parecen páginas de un libro que te narra la historia de la Tierra.
Así que, para descansar las piernas y aprovechar la escapada, Zubeltzu Torre (Deba) te lo pone fácil: entorno verde (montes, prados, riachuelo) y opciones flexibles. Tiene 5 habitaciones dobles con baño, 2 apartamentos independientes y un estudio; puedes reservar por habitación, apartamento o la casa entera, según el plan.
Románico Palentino (Palencia)
Palencia te ofrece la Ruta del Románico, aunque más que una ruta única, es un “picar aquí y allá” por iglesias románicas preciosas en pueblos pequeños, con piedra, silencio y muchísimo encanto. Es un plan perfecto para quienes disfrutan de la historia sin multitudes y de ir descubriendo joyas a su ritmo.
Para quedarte por la zona, Casas de Gama Los Álamos (Aguilar de Campoo) ofrece 4 alojamientos independientes: Casa Las Tuerces, Casa Los Álamos, Casa Los Tejos y Casa Los Enebros. Muy práctico si vais varios y queréis estar cerca, pero con independencia.
Si hay algo que comparten estas rutas es que se disfrutan más cuando les das margen. No solo por el paisaje, también por el plan completo: llegar con tiempo, cenar bien, dormir cerca y empezar temprano sin prisas. Elige la que más te guste, mira la mejor época para hacerla y reserva una casa rural que encaje con vuestro ritmo (pareja, familia o grupo). Porque cuando el alojamiento acompaña, la ruta no se queda en hacerla, se convierte en escapada.
Miryam Tejada
Mi título universitario dice que soy licenciada en periodismo, pero realmente soy una todoterreno a la que le pilló la transición del mundo analógico al digital de pleno. Es decir, soy millennial, y eso lo que conlleva, según las habladurías, es que me dejo llevar y priorizo mi bienestar. O lo que es lo mismo, soy una apasionada de los viajes y las experiencias, del simple hecho de tomar unas cervezas entre amigas, organizar una buena comilona en la sociedad con sobremesa larga incluida o pasar las tardes en el parque con mis gemelos.













