7 caminos históricos de España que siguen en pie (y que todavía puedes recorrer) 👣

Escrito por
08.11.2026
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9min. de lectura
Puente de la calzada romana de Cirauqui (Navarra). Por Shawn.
Autopistas, trenes de alta velocidad y aviones han cambiado nuestra forma de desplazarnos. Sin embargo, mucho antes de que existieran estas infraestructuras, nuestros antepasados ya habían trazado caminos para conectar pueblos, atravesar montañas y transportar mercancías. Algunos eran calzadas romanas; otros, vías pecuarias, rutas comerciales o senderos utilizados por contrabandistas.
El tiempo ha pasado, pero no ha borrado todas sus huellas. En distintos rincones de España todavía se conservan caminos históricos por los que es posible caminar hoy, descubrir antiguas técnicas de construcción y seguir los pasos de quienes los recorrieron siglos atrás.
A continuación, reunimos siete de estos itinerarios que permiten viajar al pasado sin quitarse las botas.
La calzada romana del Puerto del Pico (Ávila)

La calzada romana del Puerto del Pico comunica el valle del Tiétar con las tierras altas de la Meseta. Su trazado empedrado asciende por la vertiente de la sierra de Gredos y conserva buena parte de su estructura original. La vía tuvo importancia para las comunicaciones entre ambas vertientes y, desde la Edad Media, también formó parte de las rutas de trashumancia.
El camino sirvió a pastores, arrieros y comerciantes que cruzaban la sierra. Su firme empedrado y las curvas que serpentean por la ladera permiten descubrir cómo se salvaban los desniveles de la sierra antes de que existieran las carreteras modernas.
La ruta empieza en Cuevas del Valle y acaba en Puerto del Pico. Su distancia es de 4 kilómetros de subida y transcurre por una calzada empedrada. El itinerario es lineal y presenta una subida sostenida. La información patrimonial de la Junta de Castilla y León recoge el valor histórico de la calzada y su uso tradicional como vía pecuaria.
La calzada romana del valle del Besaya (Cantabria)
Entre Somaconcha, Mediaconcha y Bárcena de Pie de Concha se conserva uno de los tramos históricos de calzada romana del norte peninsular. La vía formaba parte del corredor que conectaba el entorno de León con la costa cantábrica, en dirección a Portus Blendium, identificado con la actual zona de Suances.
El camino atraviesa un paisaje de robles, hayas y antiguos núcleos rurales. La calzada conserva sectores de pavimento pétreo y una anchura que, según la documentación patrimonial del Gobierno de Cantabria, oscila entre unos tres y cuatro metros. El recorrido muestra cómo los ingenieros romanos adaptaron el trazado de la calzada al relieve del valle. El camino mantuvo su importancia como vía de comunicación mucho después del periodo imperial.
El recorrido comienza en el entorno de Pesquera y llega hasta el pueblo de Bárcena de Pie de Concha. Se conservan unos 5,5 kilómetros y se trata de una calzada histórica con firme mixto, declarada Bien de Interés Cultural como zona arqueológica. El camino pasa por el entorno de la ermita de Somaconcha y el antiguo núcleo de Mediaconcha. Desde Bárcena de Pie de Concha existe la posibilidad de regresar en tren a Pesquera, según los servicios disponibles.
La calzada romana de la Fuenfría (Madrid)
El valle de la Fuenfría, en la sierra de Guadarrama, conserva restos de una antigua vía romana que cruzaba la cordillera por el puerto de la Fuenfría. Este paso conectaba las tierras de la actual Comunidad de Madrid con Segovia y formó parte de las comunicaciones entre ambas vertientes de la sierra.
Entre los elementos que se conservan figuran sectores de calzada, puentes históricos y obras relacionadas con el paso por el valle. El puente del Descalzo destaca entre los puntos de interés del recorrido. La zona también permite estudiar la evolución de los caminos de montaña. Durante siglos, el puerto mantuvo su función como paso entre ambas mesetas, hasta que otras infraestructuras modificaron las comunicaciones.
Esta ruta empieza en el Centro de Visitantes Valle de La Fuenfría y termina en el puerto de La Fuenfría. Tiene una distancia de 5,5 kilómetros. A lo largo del trayecto se pueden ver puentes y vías pecuarias.
La calzada romana de Cirauqui (Navarra)
Cirauqui conserva vestigios de una antigua vía romana en el entorno del Camino de Santiago. El pueblo se encuentra en una posición elevada, cerca del corredor natural del río Arga, por el que discurrieron rutas de comunicación entre el valle del Ebro y las tierras occidentales de Navarra.
A la salida de la localidad aparecen sectores de calzada empedrada y un puente de origen romano, reutilizado en épocas posteriores. El camino continuaba hacia el entorno de Lorca y Estella, dentro de una red de comunicaciones que también utilizaron los peregrinos medievales.
El interés del tramo reside en la continuidad histórica del paso: una infraestructura antigua que mantuvo su función como camino mucho después de la desaparición del Imperio romano. El recorrido parte del extremo occidental de Cirauqui, mientras que el final se sitúa en el entorno del desvío hacia Alloz, en dirección a Lorca. La distancia del tramo histórico mencionado es de tres kilómetros; se trata de una calzada empedrada que sirvió de vía romana y camino tradicional.
La Vía de la Plata entre Puerto de Béjar y La Calzada de Béjar (Salamanca)
La Vía de la Plata fue uno de los grandes ejes de comunicación de la Hispania romana. Su trazado unía Emerita Augusta, la actual Mérida, con Asturica Augusta, hoy Astorga. A lo largo de los siglos, la ruta también sirvió para el comercio, los desplazamientos militares y la peregrinación.
En la provincia de Salamanca se conservan sectores empedrados, miliarios y otros vestigios de la infraestructura romana. El entorno de Puerto de Béjar y La Calzada de Béjar permite recorrer un tramo de poco más de 9 kilómetros de este corredor histórico entre paisajes de montaña, prados y núcleos rurales.
La vía no conserva el pavimento original de forma continua en todo su recorrido, pero algunos sectores permiten observar la estructura de la antigua calzada. En Calzada de Béjar también se documenta un fortín romano relacionado con el control del itinerario. Este tramo forma parte de un itinerario mucho más extenso que atraviesa varias provincias, por lo que es interesante descubrir otros tramos históricos si se quiere extender la experiencia.
El Camino de los Mineros, de Almadén a Guadalupe (Ciudad Real y Cáceres)
Este itinerario histórico conecta las minas de mercurio de Almadén, en Ciudad Real, con el monasterio de Guadalupe, en Cáceres. El transporte de azogue abasteció durante siglos la botica y los hospitales del monasterio. El recorrido aprovechaba antiguos caminos y un ramal de la Cañada Real Segoviana, por lo que combina la historia minera con la de las vías pecuarias.
A lo largo de sus 124 kilómetros atraviesa paisajes de dehesas, sierras y embalses, combinando la memoria minera con la historia de las vías pecuarias y la peregrinación a Guadalupe. La ruta comienza en Almadén y termina en el monasterio de Guadalupe. Es un itinerario lineal y de largo recorrido, organizado en cinco etapas, aunque no todo el trazado conserva el pavimento original. La propuesta completa requiere varios días de caminata y una buena preparación física, especialmente por la longitud de la última etapa.
Las cinco etapas son las siguientes:
- Etapa 1: Almadén – Garlitos (24 km).
- Etapa 2: Garlitos – Siruela (19 km).
- Etapa 3: Siruela – Talarrubias (20 km).
- Etapa 4: Talarrubias – Casas de Don Pedro (14 km).
- Etapa 5: Casas de Don Pedro – Guadalupe (47 km).
La cuarta etapa, de Talarrubias a Casas de Don Pedro, es la más corta, con 14 kilómetros, y puede ser una buena opción para descubrir una parte del camino histórico sin afrontar las distancias más largas del itinerario.
La Cañada Real Leonesa Oriental, de Prioro al collado del Pando Viejo (León)
La Cañada Real Leonesa Oriental formó parte de la red de vías pecuarias utilizada para trasladar rebaños entre los pastos de verano de la montaña leonesa y las zonas de invernada del sur peninsular. Su trazado atraviesa el entorno de Prioro, una localidad ligada históricamente a la ganadería.
El itinerario señalizado pasa por la vega del Cea y asciende hacia el collado del Pando Viejo (unos 4 kilómetros). En el recorrido aparecen restos de una antigua calzada de posible origen romano, además de elementos relacionados con los usos tradicionales del territorio.
Esta ruta combina dos tipos de patrimonio: el corredor ganadero y los vestigios materiales de una infraestructura viaria anterior. No todo el trayecto conserva empedrado, pero el recorrido permite entender cómo se superpusieron distintos usos históricos sobre un mismo paso de montaña.
Carmen López
Soy periodista y escribo sobre cosas que importan en sitios que interesan desde hace más de una década.
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