Senderismo por la Prehistoria: 7 rutas entre megalitos y arte rupestre

Escrito por
21.06.2026
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Dolmen de Pedra Gentil (Barcelona). Por Xevi Vilaregut.
El territorio peninsular conserva vestigios materiales de las comunidades humanas del Neolítico, la Edad del Bronce y la Edad del Hierro. Las estructuras de piedra, las manifestaciones pictóricas en abrigos rocosos y los monumentos funerarios permanecen integrados en el medio natural.
Los senderos señalizados facilitan el acceso a estos yacimientos, a través de recorridos que combinan el paisaje actual con la observación directa de las estructuras del pasado. A continuación, os proponemos siete rutas a yacimientos arqueológicos de gran relevancia patrimonial.
Ruta Arqueolóxica de O Acevedo (Lugo)
El término municipal de Outeiro de Rei acoge esta infraestructura lineal destinada a la divulgación del patrimonio tumular. El sendero transcurre por una meseta forestal de escaso desnivel topográfico, donde se asienta una necrópolis de la época megalítica compuesta por diferentes estructuras de enterramiento.
El yacimiento consta de monumentos funerarios denominados mámoas, acumulaciones de tierra y piedras que cubrían cámaras de inhumación individuales o colectivas. El recorrido cuenta con paneles informativos que describen los procesos constructivos de estos túmulos, erigidos hace aproximadamente cinco milenios. El sotobosque de tojos y brezos ocupa los espacios intermedios entre las repoblaciones de coníferas y los rodales de frondosas que caracterizan la comarca de A Terra Chá.
Ruta de los menhires de Valdeolea (Cantabria)
Este itinerario recorre el fondo del valle de Valdeolea, en el sur de Cantabria, un espacio de transición geográfica hacia la meseta castellana. El trayecto enlaza un total de ocho menhires que datan del periodo Neolítico y de la Edad del Bronce, alineados de forma paralela al curso del río Camesa.
Las piezas arqueológicas consisten en monolitos de arenisca calcárea tallados por percusión. Destaca el menhir de Ilso de Lodos, que supera los tres metros de altura, y el menhir de la Llaneda, que presenta incisiones en la superficie. Las investigaciones vinculan la colocación de estas estructuras con la delimitación de territorios de pastoreo y la señalización de rutas de tránsito ganadero entre la costa y el interior peninsular. La vegetación del entorno consta de prados de siega, extensiones de matorral y bosques de robles en las laderas adyacentes.
Torcal de Antequera: ruta de los Ammonites (Málaga)
El relieve del Torcal de Antequera constituye una formación de rocas calizas cuyo origen se sitúa en los sedimentos del período Jurásico. La acumulación de restos marinos generó estratos geológicos que la erosión posterior transformó en estructuras específicas. Este trazado requiere autorización o acompañamiento técnico debido a la necesidad de preservar los elementos fósiles expuestos en el estrato rocoso.
El interés arqueológico del sector incluye la presencia de huellas de actividad humana desde el Neolítico Medio en cavidades próximas, como la cueva del Toro, donde se constató producción cerámica y ocupación habitacional. En la superficie exterior del recorrido se observan las secciones de ammonites y belemnites, cefalópodos fósiles que evidencian la presencia de antiguos fondos marinos. La flora del área presenta comunidades de hiedras, musgos y especies rupícolas que ocupan las fisuras de los bloques de piedra.
Ruta del monte Arabí (Murcia)
El monte Arabí se eleva sobre el altiplano del término municipal de Yecla. Esta elevación de naturaleza caliza posee un conjunto patrimonial que ostenta la declaración de Patrimonio de la Humanidad. El sendero circunda la base de la montaña y asciende de forma paulatina por laderas cubiertas de bosque mediterráneo.
Los abrigos de Cantos de la Visera y la cueva del Mediodía albergan ejemplos de arte rupestre levantino y esquemático. Los paneles muestran representaciones de fauna ibérica, figuras humanas en escenas de caza y motivos geométricos abstractos ejecutados con pigmentos de óxido de hierro. Los estudios arqueológicos confirman la ocupación continua del espacio durante la Edad del Bronce, con estructuras habitacionales asociadas a la cultura argárica. El paisaje forestal cuenta con ejemplares de pino carrasco, matorral xerófilo y romero.
Senda dos Petróglifos de Muros (A Coruña)
La península del Barbanza posee una gran densidad de estaciones con grabados rupestres al aire libre. Esta senda, ubicada en el concejo de Muros, recorre las laderas costeras donde los afloramientos de roca granítica sirvieron de soporte físico para la ejecución de inscripciones prehispánicas.
El patrimonio arqueológico visible comprende conjuntos como los petroglifos de Laxe das Rodas y de Cueva de la Bruja. Las estaciones exhiben combinaciones circulares, espirales, cazoletas y figuras de cuadrúpedos grabadas mediante la técnica del piqueteado sobre la piedra. La interpretación de estos diseños los sitúa en la Edad del Bronce Inicial, vinculados con cultos solares o marcas territoriales de posesión ganadera. La ruta ofrece vistas directas sobre la lámina de agua de la ría y transcurre entre brezales costeros y plantaciones arbóreas.
Ruta a la Chabola de la Hechicera (Álava)
El término de Elvillar alberga uno de los monumentos megalíticos en mejor estado de conservación del País Vasco. El acceso desde el núcleo urbano se realiza a través de un camino agrario rodeado de parcelas dedicadas al cultivo de la vid, al pie de la barrera geográfica de la sierra de Cantabria.
La Chabola de la Hechicera es un dolmen de corredor descubierto en el año 1935. La estructura arquitectónica consta de una cámara sepulcral formada por ocho losas verticales que sostienen una piedra de cobertura horizontal. Las excavaciones arqueológicas permitieron la recuperación de restos óseos correspondientes a numerosos individuos, junto con ajuares funerarios compuestos por puntas de flecha de sílex, hachas de piedra pulimentada y fragmentos de cerámica. El terreno circundante presenta un relieve llano con lomas características de la cuenca del Ebro.
Ruta del Dolmen de Pedra Gentil (Barcelona)
El municipio de Vallgorguina constituye el punto de inicio de este itinerario que se interna en el espacio protegido del Parque del Montnegre y el Corredor, el primer Parque del Silencio de España. La pista forestal salva desniveles moderados bajo la cobertura de formaciones boscosas compuestas por encinas, alcornoques y pinos piñoneros.
El punto central del recorrido coincide con el dolmen de Pedra Gentil, una construcción megalítica que se adscribe cronológicamente al periodo Neolítico Final o Calcolítico. El monumento está formado por siete losas de piedra dispuestas de manera vertical que configuran una cámara de planta poligonal, sobre la cual se asienta la losa de cubierta. El entorno físico destaca por la preservación de los suelos forestales y la presencia de rieras estacionales que recogen las aguas pluviales de la vertiente prelitoral.
Carmen López
Soy periodista y escribo sobre cosas que importan en sitios que interesan desde hace más de una década.










