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80 Alojamientos que cumplen tus requisitos

1 - 20 de 80 alojamientos rurales

Últimas opiniones en País Vasco

Excelente

Excelente

Rosario

Erik y la familia hicieron del alojamiento un lugar super especial y humano. Se respira tranquilidad y la casa es perfecta. Lo recomendaríamos a quien busca algo pacífico y para descansar bien. Cotidianamente la mantienen limpia, hemos usado también la barbacoa. Gracias! Rosario y amigos

Experiencia de 10

Experiencia de 10

Carla Giner Pitarch

La casa es increíble y está cuidado hasta el último detalle, todo con mucha calidad. Ideal para unos días de descanso en familia o con amigos! Gracias Joana y Alicia por todo!!

Un lugar especial, unas personas extraordinarias.

Un lugar especial, unas personas extraordinarias.

Lucía Medina

Hemos disfrutado de una estancia maravillosa en una casa cuidada al más mínimo detalle, ubicada en un entorno privilegiado que invita al descanso y a desconectar. Sin embargo, si algo merece una mención especial es el trato recibido por parte de Roberto y Laura. Solo podemos darles las gracias por su hospitalidad, cercanía y atención constante. Han estado pendientes de cada detalle y de cualquier necesidad que pudiera surgir, haciéndonos sentir como en casa desde el primer momento. Además, queremos destacar especialmente el cariño y la dedicación que han tenido con nuestros hijos. Es difícil encontrar personas tan atentas, generosas y volcadas en hacer que toda la familia disfrute de unas vacaciones inolvidables. El entorno, la casa y, sobre todo, Roberto y Laura, consiguen que la experiencia sea realmente especial. Sin duda, un lugar al que nos encantaría volver y que recomendamos sin ninguna duda.

Alojamiento sencillo, pero propietarios increibles!

Alojamiento sencillo, pero propietarios increibles!

Amadeo Antonino

Nos quedamos una pareja dos noches de agosto para visitar Vitòria, y de paso ver el eclipse, por 70€/noche. A unos 20 minutos del centro de Vitoria, con carretera de montaña, pero con una paz y tranquilidad que compensa. La habitación era la Rio Ayuda. No demasiado grande pero suficiente. Limpia y con todo lo necesario. Hasta ahí todo bien. Pero luego conocimos a Alfredo, el dueño, y Amaia, que le ayuda. Y no estuvo bien, sino lo siguiente. Aparte de la amabilidad, no se les ocurrió otra cosa que preparar en el pueblo de abajo, donde vive ella, una quedada con la gente de la casa para ver el eclipse. Y no veas: junto con la hermana de Amaia prepararon mesas, sillas, sombrillas y "un aperitivo" que luego resultó ser tortillas varias, embutidos, pan, pastas y toda la bebida que pudieras imaginar. Y sin pedir un euro a cambio. Junto con otra inquilina y su dos hijos, el mayor de los cuales cumplía 13 años, pasamos un eclipse, el cumpleaños y la posterior lluvia de Perseidas increíble, con muchas risas y alegría, resultando una velada para recordar toda la vida. Sólo por ellos dos vale la pena reservar aquí. Son especiales. Gràcias!

Excel•lent!!

Excel•lent!!

Soraya Olias

Hemos estado un grupo de 9 amigos. Totalmente reformada y equipada, con unas vistas increíbles y un paisaje precioso. Està cerca de los sitios más bonitos para visitar. La anfitriona, Mª Jesús, es encantadora. Nos ayudó en todo lo que necesitamos y nos recomendó zonas para comer. Sin duda volveremos.

Estancia genial, en una casa preciosa!

Estancia genial, en una casa preciosa!

Jordi Garcia Lopez

Satisfacción es la palabra que describe, nuestra estancia en familia durante estos días en Portilla Por el trato cercano de la anfitriona Aitziber, que fue genial , la casa bien equipada , todo en muy buenas condiciones, que todo se traduce en estar como en casa , muy recomendable

Conoce el País Vasco

Los imperdibles de la Costa Vasca-Euskal Kostaldea

Para conocer este País paso a paso, puedes hacer la parte vasca del Camino de Santiago. Son 214 km costeros en ocho etapas, partiendo de Hondarribia o Irún. Si dispones de menos tiempo y quieres dar alguna que otra zancada, estos son los top 10 del litoral:

En Vizcaya:

  • Puente Bizkaia: une el pueblo medieval de Portugalete con el palaciego Getxo. A 45 metros de altura de esta joya de la ingeniería tendrás una inigualable panorámica de la Ría.
  • Bahía de Gorliz y Plentzia. Las playas de estos dos municipios son ideales para familias y deportes acuáticos.
  • San Juan de Gaztelugatxe: islote de la hermosa localidad de Bermeo. La cima está a unos 240 escalones, pero merece la pena. ¡Tocar tres veces la campana de la ermita da buena suerte!
  • Urdaibai: Reserva de la Biosfera. El Urdaibai Bird Center identifica las aves que la sobrevuelan. Descálzate en la cambiante playa de Laida o en la de Laga, con el gran peñón de Ogoño. Las marismas de Mundaka también te alegrarán la vista.
  • Faro de Santa Catalina: te susurrará los secretos de la navegación en el bonito pueblo pesquero de Lekeitio. Cuando la marea esté baja, podrás andar hasta la isla de San Nicolás.

En Guipúzcoa:

  • Geoparque de la Costa Vasca. Te ofrece la Ruta del Flysch (3 horas y 30 minutos, primavera-verano). Navegarás entre acantilados en el bello tramo de Zumaia a Mutriku. Serán como un viejo libro sobre la vida en la tierra.
  • Getaria: villa medieval y cuna de Cristóbal Balenciaga, modisto, y Juan Sebastián Elkano, navegante cuyo desembarco recrean cada cuatro años (7 de agosto). Cerca, te espera el encanto de Zarautz, ¡y el restaurante de Karlos Arguiñano!
  • Donostia-San Sebastián. Su atmósfera cinematográfica se acentúa en septiembre con su festival de cine. La bañan tres playas: la de la Concha, la de la Zurriola (ideal para surferos) y la de Ondarreta, con las famosas esculturas de Chillida.
  • Pasaia. Una bahía separa los pueblos marineros de Donibane y San Pedro. En la colorida Donibane se encuentra la que fue casa del escritor Victor Hugo. La Factoría Marítima Albaola te mostrará una réplica de una nao ballenera.
  • Bahía de Txingudi. Es un lugar ideal para practicar deportes náuticos o hacer senderismo por el Camino de la Bahía. El pueblo amurallado de Hondarribia te regalará una de sus mejores vistas.

La belleza está en el interior...

Paisajes de cuento

A Hansel y Gretel no les hubiera gustado perderse en el Parque Natural de Gorbeia en invierno, cuando sus desnudas hayas se asemejan a grandes manos con huesudos dedos… Pero con el buen tiempo se inunda de luz. A quienes no parece importarles el cambio de estaciones es a los montañistas, ya que este es un punto de referencia y ofrece rincones tan apetecibles como la cascada de Goiuria, en Álava.

Enclaves simbólicos

En la ermita de San Miguel de Ereñozar se abre un balcón al litoral. Este enclave te acercará a las pinturas rupestres de las cuevas de Santimamiñe y al colorido bosque de Oma. También a Gernika, con su Casa de Juntas, uno de los parlamentos más antiguos de Europa (abierto todos los días, entrada gratuita). Aquí está el Árbol de Gernika, símbolo de la identidad vasca.

Como en un pequeño juego de muñecas rusas, el santuario de Loyola es un remanso de paz (espiritual) dentro de otro: el valle de Urola. Es el punto de partida del Camino Ignaciano y forma parte de la Ruta de los Tres Templos, que empieza en Donostia-San Sebastián y acaba en Arantzazu.

Precisamente el santuario de Arantzazu da la bienvenida al Parque Natural de Aizkorri-Aratz, donde se recorta con contundencia la cumbre más alta del País Vasco: el Aitxuri (1.551 metros). Entre sus otras delicias se cuenta el túnel de San Adrián, donde una gran masa rocosa esconde una ermita y una calzada medieval.

Si sientes predilección por los yacimientos prehistóricos, tu lugar está en Aralar, uno de los macizos más emblemáticos del País Vasco. Peinando sus laderas se erigen más de 30 dólmenes y otros vestigios como túmulos.

"Un pueblo que baila a los pies de los Pirineos"

Esta es la frase con la que Voltaire describió a los vascos. Donde hay algo que celebrar, sus danzas están presentes: la kaxarranka en Lekeitio (San Pedro, junio), la ezpata dantza de Durango... Y, con ellas, instrumentos tradicionales como el txistu o la trikitixa. También en las plazas verás improvisar a los bertsolaris, poetas que siguen una tradición milenaria.

Lo pasarás en grande con las tamborradas de Azpeitia (20 de enero), el carnaval de Tolosa, los partidos de pelota vasca, los campeonatos de aizkolaris (corte de troncos)... Y la noche del 24 de diciembre el carbonero Olentzero dejará regalos para tus niños, si es que los tienes. Podrás visitar su hogar en Izenaduba Basoa (Mungia).

¡A txikitear!

Un vaso de sidra puede abrir el apetito. Y a cada grito de "¡txotx!" en Astigarraga, capital de la sidra vasca, se abre una nueva barrica. En el Caserío Museo Igartubeiti (Ezkio) te mostrarán un lagar y cómo se prensan las manzanas.

Deja que entre en tus planes ir de bar en bar tomando txikitos (tragos de vino) y pintxos. Y adentrarte en la Ruta del Vino de la Rioja Alavesa, con Laguardia, poblada de viñedos y bodegas, de capital. Y saborear el pescado fresco cocinado a la brasa en las calles de Getaria. Con un buen txakoli, eso sí.

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